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27 de agosto de 2017

No tinc por

Claro que tengo miedo. Y no decirlo es simplemente intentar alejar el terror que nos inspira lo que  ha pasado en Barcelona hace apenas una semana. Tengo miedo porque ser víctima de un atentado da mucho miedo. Es absurdo, cruel, irracional. No tiene sentido, paraliza la mente y arden los sentimientos. 
Tengo miedo porque Barcelona está más cerca que París y que Manchester y que Ankara y que Beirut y que Garissa y que… Sí, es extremadamente egoísta; pero siempre nos han dolido más nuestros dolores y lloramos más a nuestros muertos. 
Y tengo miedo porque en Barcelona han atentado no solo contra España, ni siquiera contra Europa, sino contra todo lo que entendemos parte esencial de nuestra forma de vivir: pasear sin miedo ni diferencia; respirar el aire sin taparse; tocar y escuchar música; gritar, hablar, manifestarse, reír, bailar; darse la mano, besarse, tocarse …
Y también tengo miedo por lo malo que sale de aquí, a pesar de la valentía y la solidaridad mostradas por la mayoría. De que se desaten, como se están desatando, la xenofobia, el rechazo al refugiado, el insulto al extraño.
Pero lo que más miedo me da es mirar la cara de los asesinos y ver la cara de los que podrían ser mis alumnos, mis propios hijos, o los hijos de mis amigos, o el novio de mi hija (si la tuviera). Leo la carta de la trabajadora social que conocía muy de cerca a algunos de ellos y siento su dolor como si fuera mío. Cómo entender que un chaval normal, más que normal, se transforme en un monstruo. Da mucho miedo.
Pero los sentimientos como el miedo hay que aceptarlos… y superarlos. Necesitamos solidaridad, diálogo, hacer preguntas y exigir respuestas, buscar las causas hondas y no conformarnos. Necesitamos sorber las lágrimas, mirar a la persona de al lado y ver siempre a una persona, por encima de su sexo, de su religión, de su color. Necesitamos más que nunca luchar por la paz y la igualdad.
Y por supuesto tenemos un deber moral con las 16 víctimas mortales de este atentado, víctimas de tres continentes y de 10 nacionalidades. Y con las decenas de heridos de más de 30 países. Y con las 10328 víctimas del yihadismo en 2017 en el mundo.

Por todo esto es más necesario que nunca gritar:

NO TINC POR
NO TENGO MIEDO
I’M NOT AFRAID
NON HO PAURA
JE N’AI PAS PEUR
NÃO TENHO MEDO
ICH HABE KEINE ANGST
..............................

5 de marzo de 2017

"SIEMPRE FUERTE", ¿UNA LECCIÓN DE VIDA?


Pablo Ráez, un joven malagueño que se ha convertido
en todo un ejemplo para la sociedad.

Hace algo más de una semana nos dejó Pablo Ráez, a los 20 años de edad. Todo el mundo conoce a Pablo por su gran espíritu de superación y por su apoyo a las donaciones de médula, y quienes no lo conocían lo han hecho a lo largo de esta semana.

Pero, ¿quién es Pablo Ráez y por qué ha mostrado esa envidiable actitud ante tal atolladero? Lo cierto es que antes de ser diagnosticado de leucemia a los 18 llevaba una vida como cualquier otro adolescente más, y era además un gran deportista que seguía unos excelentes hábitos. Esta enfermedad, la cual logró superar en primera instancia gracias a un trasplante de médula de su padre, se le diagnosticó a raíz de una lesión de rodilla, mientras se sometía al preoperatorio. Una vez recuperado emigró a Londres a trabajar y también conoció a su pareja. Tras volver de Londres se sometió a una nueva operación de rodilla y, de nuevo, fue diagnosticado de leucemia. Había vuelto a reproducirse. Después de unos meses de espera, logró encontrar a una donante americana y volvió a ser intervenido. Esta no fue tan eficaz como se esperaba y, por desgracia, falleció.

A pesar de todo, él nunca perdió la esperanza ni su buen humor ante tal aterradora enfermedad. Pablo decidió luchar contra la causa en las redes sociales, relatando día a día cómo se sentía y donde logró miles de seguidores. Todo ello por no hablar de su apoyo a las donaciones de médula. Debido a sus constantes mensajes consiguió que estas aumentaran de forma monumental. Por ejemplo, en su ciudad natal se incrementaron un 1000%.

“Siempre fuerte”, este era el lema de Pablo frente a su lucha y con el que además despedía sus emotivos vídeos. Vídeos en los cuales nos daba continuas lecciones de vida y numerosos mensajes de positivismo. Era realmente impresionante observar esa extraordinaria sonrisa en aquel chico que, sin duda, no vivía un buen momento en su vida. “La vida es maravillosa”, o “Hay que ser más feliz”, decía. Y quizás razón no le falte.

Lo que realmente me cautivó fue su último mensaje en las redes sociales antes de abandonar este mundo:
Último mensaje de Pablo Ráez en las redes sociales.

Desde luego, toda una lección de vida. Es tremendamente triste que una persona tenga que llegar a una tesitura similar a la que ha vivido Pablo para darse cuenta de lo que realmente importa y abandonar con ello los pensamientos innecesarios y negativos, que provocan que uno se atormente y no se percate de lo verdaderamente esencial: las pequeñas cosas, aquellas que, a pesar de ser las que en realidad nos llenan a lo largo de la vida, apartamos a un segundo plano. Una reflexión de un chico que tenía toda la vida por delante que provoca que uno se pare a pensar en si realmente le da a la vida el valor que merece. Como decía Pablo, “Demos la mejor versión de nosotros mismos” y dejemos de preocuparnos por asuntos que nos hacen perder algo que a menudo usamos de manera incorrecta y que además no apreciamos, el tiempo.

Confío en que consideremos el gran tesoro que nos ha dejado este joven y apliquemos dicha enseñanza a nuestra vida cotidiana: “Siempre fuerte”.
Muchas gracias por todo y descansa en paz, Pablo.


José Mª Gutiérrez-Ravé Estrada, colaborador de Aequitas25

4 de octubre de 2016

HOMAGE TO CARMEN MORALES

Our school community want to pay tribute to Carmen Morales, one of the teachers who have spent longer than twenty years at Juande. We recognize her honesty, hard work, professional commitment, artistic sensibility and intellectual independence. Throughout all these years she always defended what she considered the most beneficial positions for our school and tried to create a human atmosphere among her students. She has shown her coherence in her decisions and gentleness in her manners till her last lesson. We want to thank her for her dedication during these two decades and hope she’ll continue having good memories from this working time. Enjoy your new life stage, dear Carmen!!!

25 de septiembre de 2016

'Salvando pellejos'

Rusia. Stalingrado. Conflicto considerado como el más sangriento de la historia. Protagonizado por el Ejército Rojo de la Unión soviética y la Wehrmacht (fuerzas armadas) de la Alemania nazi, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. Más de un millón de personas de ambos bandos vivieron sus últimos momentos de vida allí.

La batalla de Stalingrado y la victoria por parte de los soviéticos tuvo una gran importancia. La derrota alemana representó el principio del final del nazismo en Europa, ya que no recuperarían su fuerza anterior a la guerra y serían incapaces de volver a conquistar el Frente Oriental. El fracaso militar hizo ver a muchos oficiales que Adolf Hitler estaba llevando al estado alemán al desastre, acelerando así su expulsión hasta que la caída de Berlín en 1945 puso fin a la II Guerra Mundial.

Hasta ahora todo bien: un hecho histórico más que poder archivar y al que dedicarle horas de estudio... Pero no es el caso. Esta entrada está dedicada al tan sorprendente mérito del sexo femenino, que se opuso a los tradicionalismos de la época y del campo en el que actuaron.  Y es que su papel estuvo muy presente en la batalla, defendiendo ideales contra el sexo opuesto, el mismo del que ha tenido que esquivar menosprecios a lo largo de la historia.
Las mujeres se presentaban voluntarias al ejército. Habían sido preparadas por el Partido Comunista Ruso, porque en ese momento era el único donde disfrutaban de los mismos derechos que sus compañeros.

Ellas mismas se construían las trincheras. Desempeñaban papeles importantes tanto en el frente, donde servían como artilleras en unidades antiaéreas, pilotos, comandantes de buques blindados; como en la defensa, donde eran enfermeras (llevando decenas y centenas de heridos a la retaguardia), médicos (realizando intervenciones quirúrgicas), operadoras de telefonía y de radio (al cuidado de las conversaciones y de la gestión en la batalla). Labores por las que el bando ruso salió hacia delante, victorioso, derrocando poco a poco a la Alemania del poder.

Muchas son las historias de estas heroínas: 

- La francotiradora Tania Chernova, que se encontraba en Rusia para salvar a sus abuelos, pero como los alemanes ya los habían matado, decidió quedarse y luchar contra ellos.

Al llegar a Stalingrado, sus compañeros y ella utilizaron los sistemas de alcantarillado para llegar a las líneas rusas y no cruzarse con las enemigas. Participó como sargento y para salvarse, tuvo que dejar en el camino 80 muertes en el bando enemigo.

-La joven piloto de caza, Lídiya Litviak, de 21 años de edad que tiene el récord de derribos en combate real a manos de una sola mujer.

-Nadya Klimenko, que fue una mujer que estuvo en un puesto de comunicaciones. Mientras llevaba a cabo su último informe sus  compañeras habían sido asesinadas, pero aun estando sola y ante el peligro,  siguió en su puesto de trabajo a pesar de la gran proximidad de los soldados alemanes.

-La enfermera Tamara Shmakova, conocida por su capacidad para retirar soldados heridos de la línea del frente. Se arrastraba hasta el herido, se tendía a su lado y le observaba las heridas. Una vez informada del estado decidía entonces qué hacer. Para poder sacar a algún soldado se necesitaban generalmente dos hombres, pero muchas veces Tamara lo hacía sola, cargando con el doble de su peso.

Si quieres leer más sobre las pilotos de caza del Ejército Rojo, pincha aquí. Conforman los tres primeros escuadrones de combate exclusivamente femeninos de la historia
             
Poco más que añadir que no lo hagan los acontecimientos. Hablan por sí solos. Una vez más, se demuestra de lo que está hecho este género, contra el cual no os recomendaría a ninguno enfrentaros en un conflicto armado. Sobra decir que la entrada  no es ni muchísimo menos una apología de un drama tan tremendo como una guerra, sino todo lo contrario. Ni hombres ni mujeres deberían perder sus vidas, sus familias o sus destinos en ellas. Pero en las batallas que ya son solo Historia, las mujeres son una vez más heroínas silenciadas.

Adela García Ramírez, colaboradora del grupo Aequitas25