24 de septiembre de 2018

Prostitución y masculinidad


El pasado martes 18 de septiembre tuvo lugar en el Centro Social Polivalente Hogar Virgen de los Reyes una jornada conmemorativa del 23 de septiembre, Día internacional contra la prostitución, la trata y el tráfico de personas con fines de explotación sexual.

A diferencia de otros años, la campaña buscaba centrarse en este caso en el hombre: el putero, el prostituidor, el hombre cómplice, el hombre que calla. Myriam Díaz, Delegada de Igualdad, Juventud y Relaciones con la Comunidad Universitaria, inauguró la actividad con un mensaje: queremos quedarnos con las cifras positivas, ese porcentaje de hombres que no participan en la prostitución ; pero también analizar el modelo de masculinidad tradicional que es el que acaba empujando a que los hombres encuentren placer en tener relaciones sexuales con alguien que no les desea, pues este problema resulta un asunto que requiere una profunda reflexión.

De esta forma la jornada comenzaba con Mabel Lozano, directora de cine social, exponiéndonos la cruda realidad que se esconde tras una prostitución que se tiene tan normalizada: la trata, las esclavas sexuales. Mabel no sólo pretendía desde su experiencia directa con estas chicas mostrarnos la crueldad y violencia a la que estas jóvenes habían sido y son sometidas, sino centrarse en el proxeneta y la importante diferencia entre las palabras consentimiento y voluntariedad que tanto se escuchan en las discusiones diarias acerca del tema de la prostitución: se trata de un consentimiento tras el que hay brutales palizas, abusos, unos hijos a los que cuidar, etc. Por lo tanto, debemos hablar del prostituyente, del propietario del club que mantiene relaciones con las mafias y aún conocedor de todo decide mirar hacia otro lado; del cliente, el cual cada vez es más joven y desconoce todo lo que hay detrás, sobre todo esas cadenas mentales que son las que las mantienen allí. (Para más información, pinchad en los siguientes enlaces: su documental “Escúchame”   que refleja esta situación; y el trailér del documental “El proxeneta. Paso corto,mala leche” , donde Mabel ofrece los testimonios y vivencias contadas por un ex proxeneta).

Se vuelve necesario pues trasladarnos a las raíces de este problema y analizar la masculinidad hegemónica que encuentra en la prostitución un refugio. Ello vino de la mano de Beatriz Ranea, Águeda Gómez e Ismael López. Las dos primeras nos insistían en el importante impacto social que tiene la prostitución, y es que, ¿cómo podemos esperar las relaciones de esos hombres con las mujeres y pretender alcanzar esa igualdad por la que tanto luchamos cuando estos pueden acceder al cuerpo de una mujer por un cierto precio cuando deseen?  Pues ya no hablamos sólo de las mujeres víctimas de la trata, sino también de las repercusiones que esto tiene sobre la propia sexualidad femenina, la relación de poder que se perpetúa con este modelo en el que no tiene importancia el deseo femenino. La prostitución se convierte en el lugar donde el hombre puede demostrar ser un “hombre de verdad”, en una actividad reconocida entre sus iguales que viene a sanar el tambaleo de los pilares tradicionales del hombre como proveedor familiar, protector y con una gran actividad sexual. Por último, Ismael nos comunicó su experiencia, desde su punto de vista como excolaborador de la industria del porno en España, con vistas a desmontar toda la campaña e información que últimamente se mueve con una intención regulacionista: la realidad, como ya sabemos, no es la que nos presentan en la televisión; o en una entrevista como nos hizo ver, ya que él mismo escribió en negro para una revista actuando como una actriz porno diciendo justo aquello que deseaban que hiciese.

El taller a cargo de Juan Ignacio Paz, psicólogo especialista en violencia de género venía partiendo ya de esos mandatos de género masculinos que, internalizados a lo largo de la vida, son necesarios romper, pues, como él mismo afirmó, uno después se encontraba viviendo con mayor calidad de vida. Algo que se hizo patente entre los hombres allí reunidos fue la necesidad de una unión entre los mismos: al igual que las mujeres han conseguido un empoderamieto gracias a la sororidad, los hombres deben encontrar esta comunicación, una visibilización de estas nuevas masculinidades iniciando una lucha. Y aunque comiencen en solitario y esta se encuentre repleta de obstáculos, aguarda un futuro más esperanzador que el que ofrece el machismo a los propios hombres.

En general me quedo con sensaciones positivas de la experiencia, con el tono con determinación y esperanzas de los discursos de todos ellos, pues, tal y como mencionaron al principio de la actividad, existe un porcentaje de hombres que se excluyen de estas prácticas, y a la jornada asistió una cantidad considerable de ellos: implicados con la causa, conocedores de esta masculinidad tradicional tan dañina y dispuestos a romper con ella. Tenemos como principal arma la educación: una educación sexual desde una visión más crítica, una educación en igualdad de valores para ambos géneros, en la que se incentive a los chicos la fortaleza para interpelar a sus iguales. Y todo esto nos hace sentir que los cambios son posibles, que por mucho que mantengan eso de que “es el trabajo más antiguo del mundo”, al igual que otros muchos sistemas de dominación han desaparecido, la abolición de la prostitución también es posible.  
Paula Macías Pardo, colaboradora del grupo Aequitas25


20 de septiembre de 2018

5 de septiembre de 2018

No el género, sino el contenido: Maluma en Mairena



Hola, me llamo Paula, tengo 18 años y si, me gusta el reggaetón. Por eso, no hablo desde el odio a este género cuando digo que las letras de Maluma son denigrantes, irrespetuosas y cosifican a la mujer tratándonos, exclusivamente, como objetos sexuales.

Nos hacemos los sordos y las sordas creyendo que las personas que lo escuchan no hacen caso a la letra y rezando para que así sea.

Como gran amante de la música, realmente me molesta que canciones como las de Maluma lleguen a tan masiva repercusión, sin expresar absolutamente nada. No aportan nada.Bueno, mejor dicho: aportan mucho y todo negativo. Porque MACHISMOMATA y tratar a las mujeres como objetos sexuales es MACHISMO

La música nos ayuda a expresar tantísimas cosas que no nos damos cuenta lo poderosa que puede llegar a ser. Decepciona que personas con tanto poder mediático lo utilicen de esta manera. Y encima aquí, en nuestro pueblo, justito al lado de donde nos han educado y han intentado inculcarnos justo los valores contrarios ¿De qué va esto, que no me entero...?

Os invito a leer detenidamente las letras de este supuesto “cantante y compositor” y juzgar por vosotros mismos y vosotras mismas.

Abran los ojos: ¿Queremos normalizar esta visión de la mujer?

Pon atención a lo que cantas. Y también a lo que escuches. Tal vez dejes de escuchar muchas canciones porque te den incluso un poco de asco.

#MejorsolaqueconMaluma

Paula Pérez Riquelme, colaboradora del grupo Aequitas25

7 de mayo de 2018

Sufragistas... ¿olvidadas?

 "Sufragistas" es una película estrenada en 2015 que narra la historia real de las activistas británicas en defensa del sufragio femenino a finales del siglo XIX, contra toda opresión masculina y sin apenas apoyo de dicho sector. Tras casi 2 horas de película, se conciencia de la situación de entonces y de la humillación continua a la que ha sido sometido el sexo femenino a lo largo de los años, a lo largo de los siglos. Décadas fueron las que estuvieron luchando pacíficamente por sus derechos y por una igualdad que a día de hoy sigue escociendo. Pero esa herida ha empezado a cerrar. Sin esas mujeres que lucharon, fueron encarceladas, maltratadas, denigradas, violadas, asesinadas, nada hubiera sido posible. Toda llama necesita una chispa para empezar a arder. Y no parará hasta quemar toda ceniza machista. Y es que todo comienza mucho antes de lo que se imagina. Nos remontamos a la Francia del S.XVII, donde ya el conocido René Descartes modificaba sus escrituras para que lo entendieran hasta las mujeres. Años más tarde aparece el Movimiento Preciosista y su querelle de las femmes, aristócratas francesas que ya reivindicaban sus derechos, su entrada a las academias, cuestionaban a los maridos... Posteriormente, ya en 1789, llega la Revolución Francesa, con ideales ilustrados que despiertan conciencias, que con años e injusticias de por medio serían las que más tarde empujarán los movimientos sociales del siglo XIX que se pueden ver tan bien reflejados en la mencionada película. El mundo avanzaba. Algunas mujeres empezaron a formar parte de la burguesía. Encerradas en casa. Estatus alto pero con boca y opinión limitada. Otras muchas, la mayoría, al sector industrial. Condiciones laborales nefastas, poniendo en riesgo su propia vida para un ridículo sueldo por supuesto inferior al masculino. Algo falla. Rabia, impotencia, indignación. Está demostrado como estas mueven tierra y mar. En "Sufragistas" se puede ver como evoluciona la protagonista a raíz de ellas. Comenzaba algo grande. Comenzaba la revolución. Así fue cómo las mujeres comenzaron a reivindicar el derecho a voto. Las sufragistas luchaban por la igualdad en todos los terrenos. La Declaración de los Sentimientos de Séneca Falls abrió el libro del movimiento sufragista. En 1920 se declaró el derecho al voto femenino en Estados Unidos. Sin embargo, la película está ambientada en la Inglaterra del siglo XIX, donde a pesar de manifiestos y testimonios ante el parlamento dichos derechos eran rechazados. En 1903 se crea la Woman´s Social and Political Union dirigida por Emmiline Pankhurst, muy presente en la película, declarada ilegal en 1913 por numerosos actos de sabotaje y violencia. Sus integrantes eran perseguidas, maltratadas y encarceladas, las cuales se ponían en huelga de hambre y eran torturadas a comer por la fuerza. No fue hasta el final de la segunda guerra mundial cuando se consiguió la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Derechos. Humanos. Desconocía la carencia de humanidad de la que dispone el sexo que precisamente da vida.
Adela García, colaboradora del grupo Aequitas25

4 de mayo de 2018

Una de memoria reciente


Entre tantos escándalos machistas que indignan, y con fundamento, a una sociedad más sensibilizada que veinte años atrás, ciertas noticias parecen dejarse banalizar desmerecidamente. Es posible que estos días muchas jóvenes mujeres y hombres estén descubriendo el poder y la voz de una multitud que se echa a la calle. También es posible que estén recibiendo en las aulas una educación de género mucho mejor que la mía. Pero ello no quita que sean ignorantes sobre un tema tan reciente y de vital importancia como fue el terrorismo de ETA. Pues bien, esta joven que apenas presenció los últimos coletazos de un grupo de asesinos va a compartir un poquito de historia con los aún más jóvenes.
Mi papá me enseñó qué era una manifestación días antes de cumplir los seis añitos. Y nunca lo he olvidado. Un año antes del nacimiento de mi hermana, ETA secuestra y asesina a Miguel Ángel Blanco y la gente se echa a la calle. Recuerdo mucha, mucha gente. Recuerdo hacer muchas preguntas porque no entendía nada. Recuerdo a gente triste, a gente enfadada. ¿Recuerdo manos blancas, o es tal vez es un recuerdo creado? Recuerdo que mi padre me cogió en brazos, era demasiado pequeña para ver entre la bulla. Recuerdo una emoción colectiva y apenas avanzar seis metros en total. Había tantísima gente que la cabecera de la manifestación había llegado a su destino mientras la cola seguía estancada.
Eso viví, pero fue después cuando comprendí. Visitando a mi familia de inmigrantes castellanos en el norte he sentido el racismo en Euskadi muy de cerca, oculto por el silencio. He presenciado pequeñas concentraciones en favor de “los presos políticos”, a lo que me referiré como asesinos, y que por aquel entonces ya todos ignoraban. He conocido a un amigo de la infancia de mi padre, cuando salía a pasear en familia escoltado. En mi casa no ha habido ni extorsión, ni víctimas. En mi casa no se ha hablado del tema más que en cualquier otra familia de fuera o dentro del País Vasco, donde pareciera que madres y padres quisiesen proteger a hijas e hijos del odio a través del olvido.
Esto no es una lección de historia, sino de humanidad. Este tema no es más importante que la violencia de género o el racismo. No más preocupante que los refugiados o el llamado terrorismo islámico. Hoy se ha producido la disolución oficial de una banda de asesinos acabada desde hace años. Un “grupo” armado que ya no mata, pero mató, ya no asusta, pero asustó y afortunadamente ya no preocupa. Tomemos unos instantes en nuestra ajetreada rutina para reflexionar y congratularnos; homenajeemos y recordemos a las víctimas y enseñemos a los más jóvenes lo que no puede volver a suceder nunca. Olvidemos brevemente las batallas políticas, movimientos populistas y secesionistas y busquemos aquello que nos une como personas. Eduquemos y practiquemos la tolerancia. Y salgamos, salgamos a la calle para defender nuestra dignidad como personas.
Lectura más que recomendada, Patria. Regalo en forma de humor con Vaya semanita. No pasa nada por tomar unos segundos para valorar lo que ahora está mejor que antes entre tanta indignación. Y aquí, un minuto de humor, más que merecido.
Clara Marina, colaboradora del grupo Aequitas25



30 de abril de 2018

Te defiende tu manada



El sistema judicial actual es de todo menos perfecto, pero hay veces que realmente se luce; y el caso de La Manada es una de esas veces.

Ya han pasado casi dos años del suceso y sigue desatando escándalo. ¿Por qué? Porque realmente merece esa atención. Nos hemos hartado de hacer la vista gorda y vamos a hacernos oír.

Podemos empezar con las acusaciones de hace un tiempo de que la mujer violada estaba mintiendo por el simple hecho de no parecer una víctima, porque estaba intentando seguir con su vida. Cuando alguien ha pasado por una situación traumática, o cualquier situación desagradable, intenta pasar página, olvidarlo y seguir adelante. O no. Que no pase el día en un rincón llorando no la hace menos víctima, porque quedarse llorando no va a cambiar nada; las lágrimas de esa chica no van a hacer que sus violadores aparezcan mágicamente en la cárcel, porque esos criminales no van a ir al juez y confesar porque tengas un aspecto que da pena. Vivimos en un mundo injusto y muchas veces cruel, y ante un obstáculo tienes dos opciones: te levantas o te destruye.

Pasemos después al hecho de que el suceso ha sido un considerado abuso sexual y no violación. No es violación porque no opuso resistencia. Le haré una pequeña aclaración, señor juez: o nos dejamos violar o nos matan. Una violación no deja de ser violación porque la chica haya preferido vivir a no ser violada. Porque, cuando te coge un violador, vivir y no ser violada nunca van juntas. Hay varios casos de mujeres que intentaron resistirse a ser violadas. El final es siempre el mismo: primero las violaron y luego las mataron.

Este mismo caso ha pasado también con niñas, ¡con niñas! Un hombre atrae a una niña de 5 años con un caramelo o algo parecido y luego la viola. Ella obviamente no pone resistencia, ¿cómo va a hacerlo? Pues eso también fue calificado como abuso sexual y no violación.

Si es que, con el sistema actual, probablemente nunca encontremos un caso calificado de violación sin que lleve añadido “+ asesinato”; porque no es violación sin resistencia, y no hay denunciante viva con ella. Es así de simple, indignante pero cierto.

Esa chica está pasando de todo, desde que la llamen mentirosa hasta ser considerada víctima de abuso y no de violación. No debe de ayudar el hecho de sus violadores estén en la calle en un año, lo cual también es inmensamente injusto, ya que les ha salido demasiado barato el crimen que han cometido, y con un precio tan bajo, las probabilidades de reincidencia son altas. La justicia de hoy en día escasea en presencia femenina; no hay punto de vista femenino en casos como este y en los casos que más necesitan a mujeres juzgándolos es en donde menos están. Y no solo hacen falta mujeres, sino mujeres (y hombres) con formación en género, en estos temas ¿No creen que esto podría ser de otra manera si hubiese alguien que pudiese posicionarse en un punto más cercano a la víctima? Se me olvidó: estaba  la fiscal, una mujer, que pedía 22 años y ya ven... 

También está el hecho de que uno de los jueces piensa que la chica estaba disfrutando los actos de los hombres, cuando no hace falta darse cuenta de que se trata de una violación en toda regla.

Por fortuna, este caso no ha pasado desapercibido por la población. Días y días de intensas manifestaciones a favor de la víctima han demostrado que todavía hay esperanza para la sociedad. ¿Podrá la indignación pública hacer algo en este caso o no hará ninguna diferencia? Está por ver.

Una minifalda no es culpable de una violación, el alcohol no es culpable de una violación, una fiesta no es culpable de una violación, una víctima no es culpable de una violación. Solo el violador es culpable. Es hora de que los jueces se den cuenta y de que el infierno que esta chica ha estado viviendo durante dos años termine de una vez, y que termine con sus violadores considerados como tales. Porque yo sí te creo. Y como yo, muchas y muchos te creemos.
Nuria Fernández Roca, colaboradora del grupo Aequitas25

27 de abril de 2018

Orgullosas y visibles

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En un mundo en el que ser diferente es ser peligroso, ellas existen.
Están entre nosotros y nosotras.
Son la viva imagen de la lucha contra este sistema machista, del que el hombre (cisgénero, hetero, blanco...) es el centro.

Dentro de una sociedad así, ¿hay algo más revolucionario que el hecho de que los hombres no te interesen en absoluto?

Hay muchas lesbianas que dedican su vida al activismo LGBT. Pero cada vez está más claro que por lo visto en esta sociedad vamos aceptando poco a poco cada letra. La G es la que más suena, y no suena tanto como debería ni en todos los colores que debería (¿para cuando una película de una pareja de dos chicos racializados?). La B también es "inbisible", y la T todo el mundo sabe que es de tortilla.

Pero hoy es el día de la visibilización de la L, de nuestras compañeras lesbianas, poderosas y revolucionarias.

Las mujeres lesbianas se enfrentan día a día a un mundo que les dice, les repite, les impone la necesidad de un hombre en sus vidas. Esta idea con la que todas cargamos a cuestas, ellas la viven con más intensidad. No las toman en serio, dicen que están llamando la atención, afirman que es porque no han estado aun con el hombre adecuado... Y no puedo parar de reírme con la de excusas que me han contado algunas amigas, porque a más de uno le cuesta entender que no es el centro de la vida de todas las mujeres y que no todas están dispuestas a caer a sus pies. No, no le gustas. Pero es que además ni le interesas lo más mínimo. Nada. Cero. Menos dos.
Y no pasa nada. Sigue siendo una persona que siente, si le pinchas, sangra; si le insultas, te responde.

Esta lucha parece que solo les debería importar a ellas, pero lo cierto es que nos conviene a todas (y a todos) enterarnos de qué va la historia. Lo cierto es que la homofobia que sufren también está ligada al machismo, al pensamiento que nos inculcan desde que somos pequeños, en series, películas, cuentos... que el final feliz llega cuando al fin tienes a tu príncipe. La necesidad que crea esta idea en niñas pequeñas de encontrar novio es, a partes iguales, absurda e injusta, puesto que deberíamos  tener donde elegir desde el preciso momento en el que nacemos.

De la poca representación que hay en la cultura de relaciones amorosas entre chicas, la mayoría está hipersexualizada, porque aparentemente a muchos les da morbo ver a dos mujeres besarse, y la que no, la pintan como una relación intensita entre dos amigas. Esto, más los prejuicios sociales, y la poca información que se da en los colegios e institutos sobre sexualidad (que debería der una asignatura sola de por sí), no ayuda en absoluto a las mujeres que aún estén dentro del armario.

Por eso es importante que inculquemos a los más pequeños que no pasa nada, que está bien.

Por eso es necesario que si un familiar, una amiga, una prima, una vecina, sale del armario contigo le digas que debe estar orgullosa de ser quien es, que es visible, y que entre todos construiremos un mundo donde puedan amar seguras.

Os queremos, a todas. Y os queremos también fuera del armario, y en las calles.

Conchi Fernández Tabares, colaboradora del grupo Aequitas25

26 de abril de 2018

Premios de la II Edición del concurso "Ni diosas ni muñecas"

El jurado del II Concurso de cortos "Ni diosas ni muñecas", tras la recopilación de votos y la oportuna deliberación, decide otorgar los premios a las siguientes creaciones:

1. Categoría MAYORES DE 16 AÑOS:  

         Primer Premio (cheque regalo de 60 euros) “No te dejes vencer” de Magdalena Román (Antigua alumna)

            Segundo Premio (Cheque regalo de 40 euros): "Cristal"  de Lucía González Julia Valero de 1º de Bachillerato  
            Accésit  (Cheque regalo de 30 euros); Sin titulo (Ni diosas ni muñecas)  de Andrea Márquez Bejarano y Paula Pérez Riquelme de 2º de Bachillerato F

2. Categoría MENORES DE 16 AÑOS:

            Accésit (Cheque regalo de 30 euros): "Algunas heridas no se cosen con las agujas del reloj" de Esperanza Bizcocho Ruiz y Paula Gámez López, de 1º de ESO A

             Las premiadas recibirán además un diploma
    Todos los miembros del jurado, constituido por don Pedro Gil de la Haza, profesor de Cultura Audiovisual; doña Carmen Candelas Gutiérrez, profesora de Dibujo y Arte; don Ángel Tolosa Alarcón, coordinador de Coeducación ; y  doña Leonor Osuna Izquierdo, coordinadora del grupo Aequitas25,  coinciden en destacar la calidad variada de las producciones y la sensibilidad mostrada sobre el tema propuesto.
    El acto de entrega de premios se realizará durante la "Semana del Cine", programada para junio, en el SUM. Se ruega la asistencia de todos los concursantes y personas interesadas. Agradecemos la colaboración del AMPA "Río Pudio", que subvenciona los dos accésit concedidos.

    En Mairena del Aljarafe, a 26 de abril de 2018.

    Presentamos aquí los vídeos premiados.