24 de abril de 2017

Autocoaccionadas a callar.

Si analizamos el término "violencia sexual", probablemente concluiremos que dependiendo del punto de vista desde el cual estemos trabajando, las repercusiones de este tipo de violencia son unas u otras. Pero seamos objetivos y comprendamos las bases de este sin dar tanto rodeo... "Acto sexual completado o intentado en contra de la voluntad de la víctima".

Desgraciadamente, todavía no ha llegado el momento en el que el mundo entero se acueste sin tener a ninguna mujer violada sexualmente. Pero con acciones como la de Adau Mornyang, este día aparentemente sacado de una utopía, ¡puede convertirse en una realidad!.

Para quien no lo sepa, Adau Mornyang es una modelo australiana que paralizaba el corazón de todos los espectadores de su "facebook live" del pasado martes, en el cual narraba cómo hace ya cinco años, dos "amigos" suyos, la violaron y posteriormente esta decidió callar. 
Al parecer, después de haber estado bebiendo con sus amigos, perdía el control de su cuerpo pero no el de su consciencia, por lo que perfectamente conocía todo lo que sucedía a su alrededor. 
Por esto, es totalmente imposible no echarse a temblar cuando escuchamos sus frases como "se fueron turnando" o cuando simplemente pensamos en lo que la pobre chica pasó aquella noche tan terrible intentando moverse y reaccionar sin éxito.
Aún así, no podemos quedarnos ahí, porque la crueldad en todas estas situaciones no cesa (según algunos psicólogos) jamás. Cinco años después, la modelo admite ante todos sus seguidores que no hay un día que pase sin que pensamientos sobre el suicidio recorran su cabeza y que por ello, acude a atención psicológica. 
(La pregunta que yo me hago es la de "¿acaso tiene ella la culpa de que dos inmencionables hicieran lo que hicieron?").

Continuando con la historia: al día siguiente informaba a la policía de lo ocurrido sometiéndose a pruebas de ADN, aunque posteriormente, retirando la denuncia por lo que eso podía repercutir en su imagen pública, acababa enterrando para siempre en su interior dolor, impotencia y desesperación.

Esta historia con la que todo el mundo se estremece es un bucle diario, cuyo fin no llegará hasta que todas las víctimas de esta violencia no se decidan a hablar.

Es fácil decir "¡cuéntalo!", pero no es tan fácil decidirse realmente a hacerlo. Porque pese a no tener culpa de nada, las víctimas, como la modelo australiana, tienden a creer que su imagen social acabará arruinada y que todo el mundo pensará muy mal de ellas. 
Por esto, es más importante que nunca que la sociedad decida unirse para apoyar a estas mujeres y ayudarlas a intentar superar lo que una escena tan terrible dejó marcado en su corazón.
Y que por otra parte, se pase a  intentar concienciar que se puede admirar la belleza sin necesidad de tratar de arruinarla. 
Pablo Mena Galán, colaborador del grupo Aequitas25

19 de abril de 2017

Bienvenidos a vuestra entrada.

Bienvenidos a vuestra entrada.
Esta entrada es para todos aquellos a los que Twitter, Facebook, Instagram, os han convertido en una sociedad de acosadores. De una manera u otra, estáis constantemente mirando lo que hacen o dejan de hacer los demás y publicando lo que vosotros hacéis u os gustaría hacer. Podéis construiros un perfil muy alejado de vuestro verdadero yo o simplemente podéis  ser vosotros mismos, pero estáis dentro del juego.  Observáis, criticáis, acosáis.

Nadie se libra, todos sois culpables. Quizás algunos de vosotros penséis que sois buenxs chicxs, y no os lo niega nadie, pero todos movéis alguna ficha del tablero. Tanto el que actúa, como el que se mantiene al margen para no mojarse. Una foto, una lista, comentarios; todo eso deja huella en el otro, lo deja en ridículo, o lo pone en el punto de mira.

Realmente, nadie sabe con seguridad el impacto que tiene sobre la vida de los demás las cosas que hacemos; no tenemos ni idea de cómo pueden afectarle y aun así, seguimos sin cambiar nada. Seguimos actuando igual porque nosotros no sufrimos las consecuencias.

A través de las redes sociales, los jóvenes piden ayuda a gritos, piden una búsqueda más profunda en ellos, más allá de hormonas, de enfrentamientos de institutos, de ligues… Necesitan que se reconozca su soledad, su dolor, su aislamiento. Esos sentimientos por los que todos pasamos y de los que se olvida la intensidad y pureza con las que se viven. Esos sentimientos propios de los adolescentes y que llevan a cometer locuras y errores.

“¿Y si la única manera de no sufrir, de no sentirse mal con los demás y con uno mismo es dejar de sentir? ¿Y si dejáramos de sentir para siempre?”

13 Reason Why, suicidios, violación, acoso. Miedo, rabia, impotencia, asco. Empatía, reflejo, pura realidad. Todos podemos ser Hannah Baker. Que nos quiten la mano cada vez que necesitamos el refugio y el apoyo de los nuestros. Todos podemos pensar que el problema es que no somos lo suficientemente buenos para los demás como para merecer su ayuda. Pero todos podemos ser una razón. Un protagonista en las cintas de alguien, una causa. Y podremos saberlo o no. 

Andrea Figueroa, colaboradora del grupo Aequitas25

14 de abril de 2017

La Pasionaria

            En la Semana Santa de hace 99 años era publicado en la prensa obrera un artículo titulado El minero vizcaíno, firmado bajo el seudónimo de “La Pasionaria”, elegido por la propia autora, debido a las fechas en que se encontraban.

            Se trataba de Dolores Ibárruri, una joven nacida en Gallarta (Vizcaya), el 9 de diciembre de 1895. Proveniente de una familia de mineros, había querido ser maestra, pero sus problemas económicos le impidieron continuar sus estudios. Siendo aún adolescente, empezó a trabajar como sirvienta y no tardó mucho en casarse.

            Por razones del azar, su marido, Julián Ruiz Gabiña, era un líder minero socialista y ella pronto empezó a interesarse por el marxismo. Oponiéndose al destino de esposa-esclava que la sociedad le tenía reservado, se implicó en los movimientos obreros y en la política, publicando artículos y participando en revueltas, lo que le llevó a visitar la cárcel en varias ocasiones.



            Ya en la II República, se trasladó a Madrid para trabajar en Mundo Obrero, el periódico del Partido Comunista Español (PCE), del cual era miembro y por el que llegó a ser diputada. Poco después de la fundación de la Unión de Mujeres Antifascistas, fue nombrada presidenta y no tardó en divorciarse de su marido, gracias a la recién entrada en vigor Ley del Divorcio.

            Una vez estallada la Guerra Civil Española, se convirtió en una defensora férrea de la República frente al bando nacional. Triunfaron sus discursos de ánimo a las tropas republicanas, como el famoso “No pasarán” del 19 de julio de 1936 (un día después del golpe de Estado) por la defensa de Madrid, y también destacaron aquellos en los que solicitada la ayuda de países vecinos, como Francia, desgraciadamente sin mucho éxito.

            Tras la derrota, se vio obligada a exiliarse. Llegó a la URSS, lugar de origen del pensamiento que la había “enamorado” en su juventud. A pesar de perder a su hijo en la Batalla de Stalingrado, siguió defendiendo a capa y espada los ideales comunistas, incluso después de su vuelta a España el 13 de mayo de 1977. A lo largo de los años de exilio, fue ocupando diferentes cargos dentro del PCE e incluso llegó a ser nombrada presidenta en 1960. Ya en España, volvió a ser elegida diputada a Cortes por Asturias y continuó implicada en política (aunque más simbólicamente) hasta el día de su muerte, el 12 de noviembre de 1989, a los 93 años de edad.



            Sé que a muchos de los que lean esta entrada, sobre todo los que vieron en directo, por televisión, el anuncio de la muerte de Franco, les habrán contado que los comunistas (o los rojos, en general) tienen cuernos y rabo. Pero no quiero escribir de política, sino de una mujer que defendió los derechos de las mujeres y sus ideales frente a una sociedad y una época que estaban totalmente en su contra. Por esta razón, creo que Dolores Ibárruri merece, más que muchos otros, aparecer en los libros de Historia de los institutos. Y también ser conocida por aquellos a quienes en su adolescencia les fue ocultada la Historia de España del siglo XX antes de Franco, a quienes les prohibieron aprender del pasado con el fin de que solo apoyaran al régimen instaurado, a quienes nunca vayan a saberlo porque no quieren estudiar segundo de Bachillerato y esos años siguen siendo un tema tabú en nuestra sociedad (por mucho que nos neguemos)… En definitiva, a quienes les han robado la libertad de conocer su Historia.


Judit Fernández Roca, colaboradora del grupo Aequitas25

2 de abril de 2017

Termina el mes de la mujer: Gracias

Terminamos en marzo un amplio programa de actividades en torno a la conmemoración del Día de la Mujer. Esta entrada pretende ser simplemente un agradecimiento a las muchas personas que han hecho reales tantos proyectos. Sabemos que la lucha por la igualdad debe ser algo que nos guíe continuamente. Lo sabemos y lo intentamos. Pero a veces hay que pararse y hacer algo especial que nos levante el alma y nos ayude a seguir empujando contra un mundo cuya inercia es fea y densa... Lo que aquí os mostramos es para que os sintáis orgullosos y orgullosas de lo que habéis hecho. Porque así se construye un mundo equitativo: trabajando en equipo, sin nadie por encima, con los objetivos claros. Nombrar a tantísimas personas sería caer en el riesgo imperdonable de olvidar a alguien. Así que gracias de corazón a todos los aequitenses, colaboradores y colaboradoras, seguidores y seguidoras, activistas, artistas y genios, cantantes, músicos, fotógrafos y fotógrafas, conferenciantes, periodistas, padres y madres... Y sobre todo, a la gente más importante del instituto: alumnos y alumnas. Gracias por lo que habéis hecho y por lo que vais a hacer.

26 de marzo de 2017

Feminismo en la otra punta del continente:Finlandia

Hace varias semanas tuve la oportunidad de disfrutar una semana en Finlandia y,sinceramente,no pude quedar más maravillada con su país,su cultura y su sociedad.

Es una sociedad muy diferente a la nuestra pero en la que podemos encontrar un gran avance del feminismo y una gran lista de derechos de la mujer que confirman a Finlandia como uno de los países más feministas del mundo como podemos observar el año pasado, en el que el país quedó segundo (tras Islandia) en el Informe Global de la Brecha de Género. Y además, en su constitución no solo aparece reflejada la igualdad de sexos sino que también existe una Ley que reconoce los valores básicos de la igualdad entre los dos sexos en todos  los aspectos de vida.                                            
                                                               
Empezamos,por ejemplo,en el tema de la maternidad. Aquí en España las madres pueden disfrutar de 16 semanas (112 días) ininterrumpidamente frente a los 263 días que les concede Finlandia a las madres,además de poder contar con la opción de guarderías públicas y comedores escolares financiados por el estado.Estas ayudas evidentemente facilitan mucho más la vuelta del trabajo a la madre,que no suele ser tan fácil en nuestro país.

Si hablamos del sufragismo,Finlandia fue uno de los primeros países del mundo en reconocer el voto de la mujer y permitir la posibilidad de presentarse en las elecciones en 1906, frente a España,que consiguió el voto femenino casi tres décadas después, en 1933.

La gente puede sorprenderse al ver que los países nórdicos encabezan las cifras sobre violencia de género pero esto se puede explicar con un hecho muy simple.Y es que en tales países, al ofrecer mejores programas de igualdad,la sociedad está más concienciada respecto a este tema y se denuncia más.Aspectos y acciones que en nuestro país son aceptados en los países nórdicos no lo son.

La igualdad de género y la promoción del liderazgo femenino son uno de los pilares fundamentales de la sociedad política finlandesa. Es cierto que España y Finlandia están casi a la par en cifras de representación femenina en la política;sin embargo,en nuestro país no hemos tenido la ocasión de ser gobernados por una mujer.

Sin duda,nos queda mucho camino por recorrer hasta conseguir la ansiada igualdad de género por la que luchamos día a día sin descanso: esa igualdad que a veces parece tan cercana en países como Finlandia pero que todavía no se ha conseguido en su totalidad en ninguna parte del mundo.

A cualquier persona que tenga la oportunidad de viajar y tomar contacto con la cultura y sociedad de otros países le invito a que compare la situación de la mujer con la de nuestro país.Quizá nuestra mente se ilumine para que podamos aprender a construir una sociedad más justa e igualitaria en la que no se nos denomine como ''el sexo débil''.

Minna Canth,escritora y activista social que reivindicaba el feminismo en su obras
(Estatua en Tampere,Finlandia)

Blanca García Macías,colaboradora del grupo Aequitas25.


23 de marzo de 2017

La respuesta habitual al acoso: NADA


Santiago Romero Granados, exdecano de la Facultad de Ciencias de la Educación
Durante siete años, tres mujeres en calidad de profesoras de la Universidad de Sevilla estuvieron sufriendo una serie de desagradables e injustificables acosos y abusos sexuales por parte de Santiago Romero Granados, catedrático y ex decano. Tras seis años desde que conoció los sucesos, la Universidad ha tomado parte en el asunto y ha suspendido de toda actividad académica al acosador, que ha sido previamente condenado a siete años de cárcel. El padre de una de las víctimas nos cuenta cómo fue la experiencia para que tengamos más información sobre el caso.

¿Qué ha supuesto esta experiencia para la víctima? ¿Lo ha superado? Si es así, ¿cómo lo ha conseguido?
El hecho de que después de 7 años aún les produzca ansiedad recordar la nefasta experiencia, y que para evitarlo y para contestar a estas preguntas se tengan que valer de personas intermedias que la representen, son indicativas de que todavía no lo han superado. A ello ha contribuido la mala y escasa respuesta que dio la Universidad en su día, así como lo interminable del proceso judicial.
El pasado mes de enero, con ocasión de que se dictase sentencia, ha sido un mes para olvidar, a pesar de la satisfacción de las víctimas al comprobar que la justicia finalmente les daba la razón.

¿Cuándo empezaron los acosos?
Apenas llegan a la Facultad en calidad de profesoras.

¿Cuál fue la primera medida que adoptaron al empezar a sufrir dichos acosos?
Más que medida por parte de las víctimas,  fue la sensación de incredulidad de que pudiera estar ocurriendo algo así. Conforme a sus posibilidades, trataban de evitar la relación personal con el acosador; algo difícil dado que era jefe del departamento y persona de la que dependían las tres profesoras; el acosador era además director de tesis de una de las tres mujeres. El catedrático exigía se le rindiese cuenta de los trabajos académicos como medio de acceder a las víctimas.

¿Cuál fue la respuesta que recibieron ante las denuncias iniciales?
Casi nula.

¿Cuál fue la actitud de los compañeros de trabajo del acosador ante el caso?
En su mayoría, de rechazo a las denunciantes y de apoyo al catedrático. Firmaron mayoritariamente un escrito de respaldo al acosador. Y después declararon a su favor en el juicio. Esto se explica porque en su condición de antiguo decano, catedrático y jefe del departamento tenía un inmenso poder sobre el futuro laboral del profesorado, la mayoría con contratos temporales. También contaba con familiares entre los profesores (una hija y dos sobrinas) y personas que le debían favores (por haber "colocado" a parientes). En teoría el sistema (de acceso a las plazas de profesor, estancias en el extranjero, realización de publicaciones, etc.) es democrático. En la práctica, una sola persona con poder (como era el caso) manipula todo lo que quiera hasta forzar las decisiones y conducir los resultados a su antojo. En las reuniones del departamento era este catedrático el que hacía las propuestas (de renovar o no renovar la contratación, expulsar o admitir en un grupo de investigación...) y nadie se atrevía a llevarle la contraria, votando todos disciplinadamente conforme a la voluntad del jefe.

Hágame una descripción breve del proceso judicial.
La descripción puede ser breve pero el proceso judicial ha resultado interminable: más de 4 años la fase de instrucción (una primera instancia donde el juez reúne pruebas, toma declaraciones y presenta calificaciones provisionales de las partes en el proceso); año y medio más para que el juez de lo penal celebrase el juicio oral; y casi 8 meses para dictar sentencia. Contra esta sentencia cabe presentar recurso de apelación por parte del condenado, recurso que puede tardar en resolverse otro año. En su sentencia, el juez penal declara probados los hechos denunciados por las tres profesoras y también pone en entredicho la honradez de gran parte del departamento de la Facultad. También añade que cabía una primera respuesta en el ámbito disciplinario por parte de la Universidad, cosa que no se hizo.

¿Cuál fue la postura de la Universidad de Sevilla como institución?
Al principio, de respaldo al acosador. Por dos razones: por su mayor categoría jerárquica y por temor al escándalo (al final el escándalo se ha multiplicado, y lo que no querían que ni siquiera se supiese en el pueblo, al final se ha conocido en toda España).
Con el siguiente rector se produjeron algunos cambios en el departamento, que en la práctica se mostraron insuficientes para remediar el daño. El acosador ha seguido durante todo este tiempo en la Facultad, y aunque ya no como jefe de departamento, sí todavía mandando en las sombras.

¿Qué piensa que se puede hacer para prevenir el acoso?
Establecer instituciones que respalden a las víctimas y no respondan solo a una formalidad, a un protocolo que más que dar respuestas válidas se limita a cubrir las apariencias. La víctima se encuentra sola, con la sensación de que nadie la cree; propiciado en gran medida porque hay personas con cargos interesadas en lavar los trapos sucios en casa, o más aun: en negar que haya que lavar nada.  En su día se acudió al defensor universitario: no hizo nada. El servicio de riesgos laborales hizo lo mismo: nada. Y así un montón de cargos supuestamente establecidos para evitar estas situaciones.
Aplicar el reglamento disciplinario previsto para estos casos ( en donde se contempla sanciones como la pérdida del empleo público) y mayor protección a las víctimas. 
También mayor agilidad de la respuesta penal.
Y por encima de todo ello, educación en valores: crear conciencia de que nadie puede abusar de su situación de superioridad para forzar la voluntad de las personas bajo su mando. Respeto a la dignidad y a la libertad sexual y general de todos.
Tampoco estaría de más un cambio del sistema de elección del rector y del acceso a las cátedras, reducir el poder de los jefes de departamentos, mayor control para que el funcionamiento sea en verdad democrático.
Pero por encima del derecho penal o del reglamento disciplinario, lo suyo es que nadie haga o deje de hacer, solo y exclusivamente por cuestión de conciencia. El problema es cómo cambiar las conciencias. Sobre todo, cuando para bien o para mal, estas conciencias ya están formadas.

Luna Jiménez, colaboradora del grupo Aequitas2



21 de marzo de 2017

No te cortes

No tienes por qué callar. Si tienes algo que sugerirnos, este es tu sitio. Si  tienes una queja y no sabes a quién acudir, escribe y echa una nota en el buzón. Si eres víctima de acoso, discriminación, machismo, sexismo, xenofobia, homofobia... no te calles. Escríbenos, que haremos todo lo posible por ayudarte. Si no eres víctima pero miras y ves, habla, escribe; porque si no, serás tan culpable como el más culpable. Si tienes alguna idea para mejorar el clima del centro, la convivencia, el buen entendimiento, ya sabes cómo contactar. Si trabajamos juntos y juntas, llegaremos a algo. No te cortes. No te calles. No te tapes los ojos. Mira. Habla,. Exprésate. El mundo solo cambiará si nos implicamos todos y todas. Este es tu buzón. Este es tu cauce. Estamos deseando escucharte y colaborar. 
Gracias.
 

14 de marzo de 2017

Mesa redonda por el "Día de la Mujer": "Mujeres, presente y futuro"


El pasado 10 de marzo, este centro tuvo el placer de recibir la visita de cuatro mujeres, exalumnas del IES JUan de Mairena y del IES Atenea. Todas ellas, tras su paso por el instituto y su graduación en diferentes carreras universitarias, se han convertido en excelentes profesionales en los distintos ámbitos que representaban: Doña Ana de Haro Fernández, periodista y escritora; Doña Irene Gil González, psicóloga; Doña Marina Esteban Pérez, matemática; y Doña Anabel García Noguer, ingeniera de telecomunicaciones. Estas cuatro fantásticas personas (que no solo lo son en el ámbito profesional) se sentaron durante aproximadamente dos horas en la mesa redonda que el centro organizó. Además, gracias a la magnífica colaboración de nuestros dos moderadores y alumnos del “Juande”, Adela García Ramírez y Pablo José Mena Galán, tuvimos la fortuna de escuchar sus diversas anécdotas, sucesos o dificultades que estas han tenido a lo largo de su época estudiantil y trayectorias profesionales.

Dicho debate comenzó a las doce del mediodía, después del recreo. A algunos, nerviososos en aquel instante por los recientes exámenes, nos costó en un principio no perder la compostura, pero todo quedó en eso, en simple nerviosismo. Luego ya acabamos por relajarnos. Adela y Pablo inauguraron el debate presentando a las cuatro invitadas, explicando sus logros, su formación e incluso sus estilos de vida, esto último con cierto tono humorístico. Pasadas las presentaciones ambos dieron inicio al debate planteando muchas cuestiones que ya traían preparadas, la mayoría relacionadas con el ámbito laboral y/o sus vivencias en este siendo mujeres, todas muy interesantes. Para finalizar el acto cada una de ellas relató una anécdota personal, divertida o sorprendente, que compartieron con nosotros y se dio paso al turno de preguntas. Durante este instante gran cantidad de alumnos/as interesados/as tuvieron el gusto de poder realizarles diferentes cuestiones personales acerca del futuro que, por desgracia, es bastante incierto. A las dos de la tarde quedó clausurado el acto, momento en el cual se obsequió a las participantes con un detalle en agradecimiento a su visita y al esfuerzo de perder un día de vacaciones por compartir sus experiencias personales con nosotros. Tras este, algunos alumnos/as dispusieron de la oportunidad de poder charlar personalmente con ellas que, como el año pasado, permanecieron más tiempo del establecido en el centro.

Bajo mi punto de vista, es todo un honor poder recibir la visita de estas cuatro profesionales que han demostrado que ninguna mujer debe sentirse discriminada en el mundo laboral y debe, por el contrario, recibir el reconocimiento de sus méritos. No recuerdo exactamente el currículum de cada una, pero sí que me acuerdo de que más de una había recibido premios nacionales e internacionales respecto a investigaciones, publicaciones y proyectos. Me asombra que a sus cortas edades hayan sido capaces de adquirir todo aquello que por supuesto no les ha regalado nadie. En mi opinión, eminencias en la juventud. Daba gusto escuchar la pasión con la que cada una de ellas respondía a nuestras cuestiones, que provocaron que más de uno saliese del acto con un nivel de motivación muy superior al del inicio del mismo. Y no solo eso: probablemente le abrieron los ojos a más de uno cuya vida es una absoluta incógnita, y en esto último me incluyo. Sin más, un verdadero placer poder contar un año más con semejantes personas a las cuales merece la pena escuchar, ya no solo por su sabiduría, sino por su relativa cercanía de edad en cuanto al público, alumnos de Segundo de Bachillerato.

Me gustaría dedicar unas palabras de agradecimiento a todos aquellos que han hecho posible esta exitosa y preciosa jornada: Gracias al centro, al equipo docente que ha participado, a nuestros dos moderadores, al público y, por supuesto, a nuestras invitadas.

Por suerte o por desgracia, muchos de nosotros no estaremos el año que viene en el centro, pero espero con total sinceridad que se mantenga esta jornada del “Día de la Mujer” durante un largo periodo de tiempo, ya no solo por su capacidad didáctica, sino por el honor que implica escucharlas.

Enhorabuena a todos/as, de verdad.

José María Gutiérrez-Ravé Estrada, colaborador del grupo Aequitas 25

13 de marzo de 2017

El otro día me sentí mujer

   Hoy, en esta entrada, no os vengo a hablar sobre ninguna desagradable o impactante noticia (pan nuestro de cada día), ni – aunque su carácter inmanente sea este – a hacer una denuncia directa sobre algún tema preocupante de nuestra sociedad; sino que hoy vengo a compartir con todos vosotros, lectores pero ante todo personas, una reflexión dimanante de una invisiblemente común situación para mí, hasta verme envuelto en ella por primera vez con los papeles intercambiados.  Pero también vengo a disculparme.

 
    Piropos, chiflidos, acercamientos, caricias e incluso comentarios excesivamente amableson todos partes de una práctica muy común hoy día como es el flirtear sin pudor alguno.  Coquetear no es malo: es algo totalmente natural y sobre todo a temprana edad; pero esta inocuidad se ve truncada cuando la persona objetivo del “cortejo” no se siente cómoda con ello ni hay reciprocidad en la atracción, y es esto lo que a menudo ignoramos o no entendemos con la suficiente convicción como para saber que ponemos en una situación verdaderamente incómoda a la persona atacada, porque así es como se siente.

   Me encontraba en casa de un conocido (cuya identidad mantendré sin desvelar por no afectar a su privacidad) al cual visito casi mensualmente en su lugar de trabajo, pero que por determinadas circunstancias se había visto “obligado” a citarme en su vivienda esta vez.  Yo, totalmente confiado de recibir el mismo trato profesional del que siempre había gozado por su parte, acudí a la cita sin temor ni prejuicio alguno.  Ahora puedo decir que fueron unos de los 30 minutos más agobiantes e incómodos que he pasado en mucho tiempo.

   Desde un primer momento la amabilidad y simpatía con la que él me trataba me resultaron chocantes.  Nunca antes se había comportado de aquella manera, pero yo achaqué (erróneamente) aquella espontaneidad al entorno de confort en el que se hallaba al estar en su propia casa.  Poco a poco los comentarios y caricias demasiado amigas se fueron sucediendo, poniéndome cada vez más en una situación que no era capaz de controlar, y aunque mi comportamiento dejaba claro mi no interés, no provocaba variación alguna en su constante y mortificante flirteo.  

   “Así es como se sienten ellas”, pensé cuando por fin, ya acabada mi cita sin incidente alguno, conseguí salir de allí.  Aquel día me sentí mujer.  Me sentí mujer porque desgraciadamente son ellas las que por nuestra parte, por parte de los hombres, reciben día a día un trato, a veces de carácter incluso acosador, que es realmente insoportable, cosificador si cabe.  Imaginad tan siquiera la presión que eso tiene que producir en, por ejemplo, un entorno laboral si tuvieras que aguantar por parte de todos tus compañeros e incluso jefes continuos piropos o acercamientos.
   
   Está claro que en la gran mayoría de los casos no se hace con la intención de ofender, incomodar o acosar a alguien, pero me basta con haber vivido esta experiencia una sola vez para saber ahora que, con un poco de consciencia, se les puede evitar este mal trago a muchas personas, se les puede evitar a muchas mujeres.  

   El otro día me sentí mujer, y es por esto por lo que pido públicamente perdón a cualquier persona que alguna vez se haya sentido incomodada por mi parte, o por parte de cualquier otro hombre, porque me hizo falta verme en la situación para comprender que, aunque inintencionadamente, hacemos mucho daño.

     Fernando del Águila, colaborador del grupo Aequitas25