23 de marzo de 2017

La respuesta habitual al acoso: NADA


Santiago Romero Granados, exdecano de la Facultad de Ciencias de la Educación
Durante siete años, tres mujeres en calidad de profesoras de la Universidad de Sevilla estuvieron sufriendo una serie de desagradables e injustificables acosos y abusos sexuales por parte de Santiago Romero Granados, catedrático y ex decano. Tras seis años desde que conoció los sucesos, la Universidad ha tomado parte en el asunto y ha suspendido de toda actividad académica al acosador, que ha sido previamente condenado a siete años de cárcel. El padre de una de las víctimas nos cuenta cómo fue la experiencia para que tengamos más información sobre el caso.

¿Qué ha supuesto esta experiencia para la víctima? ¿Lo ha superado? Si es así, ¿cómo lo ha conseguido?
El hecho de que después de 7 años aún les produzca ansiedad recordar la nefasta experiencia, y que para evitarlo y para contestar a estas preguntas se tengan que valer de personas intermedias que la representen, son indicativas de que todavía no lo han superado. A ello ha contribuido la mala y escasa respuesta que dio la Universidad en su día, así como lo interminable del proceso judicial.
El pasado mes de enero, con ocasión de que se dictase sentencia, ha sido un mes para olvidar, a pesar de la satisfacción de las víctimas al comprobar que la justicia finalmente les daba la razón.

¿Cuándo empezaron los acosos?
Apenas llegan a la Facultad en calidad de profesoras.

¿Cuál fue la primera medida que adoptaron al empezar a sufrir dichos acosos?
Más que medida por parte de las víctimas,  fue la sensación de incredulidad de que pudiera estar ocurriendo algo así. Conforme a sus posibilidades, trataban de evitar la relación personal con el acosador; algo difícil dado que era jefe del departamento y persona de la que dependían las tres profesoras; el acosador era además director de tesis de una de las tres mujeres. El catedrático exigía se le rindiese cuenta de los trabajos académicos como medio de acceder a las víctimas.

¿Cuál fue la respuesta que recibieron ante las denuncias iniciales?
Casi nula.

¿Cuál fue la actitud de los compañeros de trabajo del acosador ante el caso?
En su mayoría, de rechazo a las denunciantes y de apoyo al catedrático. Firmaron mayoritariamente un escrito de respaldo al acosador. Y después declararon a su favor en el juicio. Esto se explica porque en su condición de antiguo decano, catedrático y jefe del departamento tenía un inmenso poder sobre el futuro laboral del profesorado, la mayoría con contratos temporales. También contaba con familiares entre los profesores (una hija y dos sobrinas) y personas que le debían favores (por haber "colocado" a parientes). En teoría el sistema (de acceso a las plazas de profesor, estancias en el extranjero, realización de publicaciones, etc.) es democrático. En la práctica, una sola persona con poder (como era el caso) manipula todo lo que quiera hasta forzar las decisiones y conducir los resultados a su antojo. En las reuniones del departamento era este catedrático el que hacía las propuestas (de renovar o no renovar la contratación, expulsar o admitir en un grupo de investigación...) y nadie se atrevía a llevarle la contraria, votando todos disciplinadamente conforme a la voluntad del jefe.

Hágame una descripción breve del proceso judicial.
La descripción puede ser breve pero el proceso judicial ha resultado interminable: más de 4 años la fase de instrucción (una primera instancia donde el juez reúne pruebas, toma declaraciones y presenta calificaciones provisionales de las partes en el proceso); año y medio más para que el juez de lo penal celebrase el juicio oral; y casi 8 meses para dictar sentencia. Contra esta sentencia cabe presentar recurso de apelación por parte del condenado, recurso que puede tardar en resolverse otro año. En su sentencia, el juez penal declara probados los hechos denunciados por las tres profesoras y también pone en entredicho la honradez de gran parte del departamento de la Facultad. También añade que cabía una primera respuesta en el ámbito disciplinario por parte de la Universidad, cosa que no se hizo.

¿Cuál fue la postura de la Universidad de Sevilla como institución?
Al principio, de respaldo al acosador. Por dos razones: por su mayor categoría jerárquica y por temor al escándalo (al final el escándalo se ha multiplicado, y lo que no querían que ni siquiera se supiese en el pueblo, al final se ha conocido en toda España).
Con el siguiente rector se produjeron algunos cambios en el departamento, que en la práctica se mostraron insuficientes para remediar el daño. El acosador ha seguido durante todo este tiempo en la Facultad, y aunque ya no como jefe de departamento, sí todavía mandando en las sombras.

¿Qué piensa que se puede hacer para prevenir el acoso?
Establecer instituciones que respalden a las víctimas y no respondan solo a una formalidad, a un protocolo que más que dar respuestas válidas se limita a cubrir las apariencias. La víctima se encuentra sola, con la sensación de que nadie la cree; propiciado en gran medida porque hay personas con cargos interesadas en lavar los trapos sucios en casa, o más aun: en negar que haya que lavar nada.  En su día se acudió al defensor universitario: no hizo nada. El servicio de riesgos laborales hizo lo mismo: nada. Y así un montón de cargos supuestamente establecidos para evitar estas situaciones.
Aplicar el reglamento disciplinario previsto para estos casos ( en donde se contempla sanciones como la pérdida del empleo público) y mayor protección a las víctimas. 
También mayor agilidad de la respuesta penal.
Y por encima de todo ello, educación en valores: crear conciencia de que nadie puede abusar de su situación de superioridad para forzar la voluntad de las personas bajo su mando. Respeto a la dignidad y a la libertad sexual y general de todos.
Tampoco estaría de más un cambio del sistema de elección del rector y del acceso a las cátedras, reducir el poder de los jefes de departamentos, mayor control para que el funcionamiento sea en verdad democrático.
Pero por encima del derecho penal o del reglamento disciplinario, lo suyo es que nadie haga o deje de hacer, solo y exclusivamente por cuestión de conciencia. El problema es cómo cambiar las conciencias. Sobre todo, cuando para bien o para mal, estas conciencias ya están formadas.

Luna Jiménez, colaboradora del grupo Aequitas2



21 de marzo de 2017

No te cortes

No tienes por qué callar. Si tienes algo que sugerirnos, este es tu sitio. Si  tienes una queja y no sabes a quién acudir, escribe y echa una nota en el buzón. Si eres víctima de acoso, discriminación, machismo, sexismo, xenofobia, homofobia... no te calles. Escríbenos, que haremos todo lo posible por ayudarte. Si no eres víctima pero miras y ves, habla, escribe; porque si no, serás tan culpable como el más culpable. Si tienes alguna idea para mejorar el clima del centro, la convivencia, el buen entendimiento, ya sabes cómo contactar. Si trabajamos juntos y juntas, llegaremos a algo. No te cortes. No te calles. No te tapes los ojos. Mira. Habla,. Exprésate. El mundo solo cambiará si nos implicamos todos y todas. Este es tu buzón. Este es tu cauce. Estamos deseando escucharte y colaborar. 
Gracias.
 

14 de marzo de 2017

Mesa redonda por el "Día de la Mujer": "Mujeres, presente y futuro"


El pasado 10 de marzo, este centro tuvo el placer de recibir la visita de cuatro mujeres, exalumnas del IES JUan de Mairena y del IES Atenea. Todas ellas, tras su paso por el instituto y su graduación en diferentes carreras universitarias, se han convertido en excelentes profesionales en los distintos ámbitos que representaban: Doña Ana de Haro Fernández, periodista y escritora; Doña Irene Gil González, psicóloga; Doña Marina Esteban Pérez, matemática; y Doña Anabel García Noguer, ingeniera de telecomunicaciones. Estas cuatro fantásticas personas (que no solo lo son en el ámbito profesional) se sentaron durante aproximadamente dos horas en la mesa redonda que el centro organizó. Además, gracias a la magnífica colaboración de nuestros dos moderadores y alumnos del “Juande”, Adela García Ramírez y Pablo José Mena Galán, tuvimos la fortuna de escuchar sus diversas anécdotas, sucesos o dificultades que estas han tenido a lo largo de su época estudiantil y trayectorias profesionales.

Dicho debate comenzó a las doce del mediodía, después del recreo. A algunos, nerviososos en aquel instante por los recientes exámenes, nos costó en un principio no perder la compostura, pero todo quedó en eso, en simple nerviosismo. Luego ya acabamos por relajarnos. Adela y Pablo inauguraron el debate presentando a las cuatro invitadas, explicando sus logros, su formación e incluso sus estilos de vida, esto último con cierto tono humorístico. Pasadas las presentaciones ambos dieron inicio al debate planteando muchas cuestiones que ya traían preparadas, la mayoría relacionadas con el ámbito laboral y/o sus vivencias en este siendo mujeres, todas muy interesantes. Para finalizar el acto cada una de ellas relató una anécdota personal, divertida o sorprendente, que compartieron con nosotros y se dio paso al turno de preguntas. Durante este instante gran cantidad de alumnos/as interesados/as tuvieron el gusto de poder realizarles diferentes cuestiones personales acerca del futuro que, por desgracia, es bastante incierto. A las dos de la tarde quedó clausurado el acto, momento en el cual se obsequió a las participantes con un detalle en agradecimiento a su visita y al esfuerzo de perder un día de vacaciones por compartir sus experiencias personales con nosotros. Tras este, algunos alumnos/as dispusieron de la oportunidad de poder charlar personalmente con ellas que, como el año pasado, permanecieron más tiempo del establecido en el centro.

Bajo mi punto de vista, es todo un honor poder recibir la visita de estas cuatro profesionales que han demostrado que ninguna mujer debe sentirse discriminada en el mundo laboral y debe, por el contrario, recibir el reconocimiento de sus méritos. No recuerdo exactamente el currículum de cada una, pero sí que me acuerdo de que más de una había recibido premios nacionales e internacionales respecto a investigaciones, publicaciones y proyectos. Me asombra que a sus cortas edades hayan sido capaces de adquirir todo aquello que por supuesto no les ha regalado nadie. En mi opinión, eminencias en la juventud. Daba gusto escuchar la pasión con la que cada una de ellas respondía a nuestras cuestiones, que provocaron que más de uno saliese del acto con un nivel de motivación muy superior al del inicio del mismo. Y no solo eso: probablemente le abrieron los ojos a más de uno cuya vida es una absoluta incógnita, y en esto último me incluyo. Sin más, un verdadero placer poder contar un año más con semejantes personas a las cuales merece la pena escuchar, ya no solo por su sabiduría, sino por su relativa cercanía de edad en cuanto al público, alumnos de Segundo de Bachillerato.

Me gustaría dedicar unas palabras de agradecimiento a todos aquellos que han hecho posible esta exitosa y preciosa jornada: Gracias al centro, al equipo docente que ha participado, a nuestros dos moderadores, al público y, por supuesto, a nuestras invitadas.

Por suerte o por desgracia, muchos de nosotros no estaremos el año que viene en el centro, pero espero con total sinceridad que se mantenga esta jornada del “Día de la Mujer” durante un largo periodo de tiempo, ya no solo por su capacidad didáctica, sino por el honor que implica escucharlas.

Enhorabuena a todos/as, de verdad.

José María Gutiérrez-Ravé Estrada, colaborador del grupo Aequitas 25

13 de marzo de 2017

El otro día me sentí mujer

   Hoy, en esta entrada, no os vengo a hablar sobre ninguna desagradable o impactante noticia (pan nuestro de cada día), ni – aunque su carácter inmanente sea este – a hacer una denuncia directa sobre algún tema preocupante de nuestra sociedad; sino que hoy vengo a compartir con todos vosotros, lectores pero ante todo personas, una reflexión dimanante de una invisiblemente común situación para mí, hasta verme envuelto en ella por primera vez con los papeles intercambiados.  Pero también vengo a disculparme.

 
    Piropos, chiflidos, acercamientos, caricias e incluso comentarios excesivamente amableson todos partes de una práctica muy común hoy día como es el flirtear sin pudor alguno.  Coquetear no es malo: es algo totalmente natural y sobre todo a temprana edad; pero esta inocuidad se ve truncada cuando la persona objetivo del “cortejo” no se siente cómoda con ello ni hay reciprocidad en la atracción, y es esto lo que a menudo ignoramos o no entendemos con la suficiente convicción como para saber que ponemos en una situación verdaderamente incómoda a la persona atacada, porque así es como se siente.

   Me encontraba en casa de un conocido (cuya identidad mantendré sin desvelar por no afectar a su privacidad) al cual visito casi mensualmente en su lugar de trabajo, pero que por determinadas circunstancias se había visto “obligado” a citarme en su vivienda esta vez.  Yo, totalmente confiado de recibir el mismo trato profesional del que siempre había gozado por su parte, acudí a la cita sin temor ni prejuicio alguno.  Ahora puedo decir que fueron unos de los 30 minutos más agobiantes e incómodos que he pasado en mucho tiempo.

   Desde un primer momento la amabilidad y simpatía con la que él me trataba me resultaron chocantes.  Nunca antes se había comportado de aquella manera, pero yo achaqué (erróneamente) aquella espontaneidad al entorno de confort en el que se hallaba al estar en su propia casa.  Poco a poco los comentarios y caricias demasiado amigas se fueron sucediendo, poniéndome cada vez más en una situación que no era capaz de controlar, y aunque mi comportamiento dejaba claro mi no interés, no provocaba variación alguna en su constante y mortificante flirteo.  

   “Así es como se sienten ellas”, pensé cuando por fin, ya acabada mi cita sin incidente alguno, conseguí salir de allí.  Aquel día me sentí mujer.  Me sentí mujer porque desgraciadamente son ellas las que por nuestra parte, por parte de los hombres, reciben día a día un trato, a veces de carácter incluso acosador, que es realmente insoportable, cosificador si cabe.  Imaginad tan siquiera la presión que eso tiene que producir en, por ejemplo, un entorno laboral si tuvieras que aguantar por parte de todos tus compañeros e incluso jefes continuos piropos o acercamientos.
   
   Está claro que en la gran mayoría de los casos no se hace con la intención de ofender, incomodar o acosar a alguien, pero me basta con haber vivido esta experiencia una sola vez para saber ahora que, con un poco de consciencia, se les puede evitar este mal trago a muchas personas, se les puede evitar a muchas mujeres.  

   El otro día me sentí mujer, y es por esto por lo que pido públicamente perdón a cualquier persona que alguna vez se haya sentido incomodada por mi parte, o por parte de cualquier otro hombre, porque me hizo falta verme en la situación para comprender que, aunque inintencionadamente, hacemos mucho daño.

     Fernando del Águila, colaborador del grupo Aequitas25

12 de marzo de 2017

Los transexuales son personas. Las mujeres también. Que no te engañen

Estos últimos días se han podido ver circulando por las calles de Madrid unos autobuses un tanto "particulares", por así decirlo. 'Hazteoír.org' ha sacado a la calle estos vehículos con mensajes contra la transexualidad; así dicen:

'Los niños tienen pene.
Las niñas tienen vulva.
Que no te engañen.
Si naces hombre, eres hombre.
Si eres mujer, seguirás siéndolo.'

Nosotros creyendo que estábamos en el siglo XXI y la sociedad había evolucionado y pasan cosas como ésta y tiran por la borda todas nuestras esperanzas... Es íncreíble ver cómo todo el esfuerzo de tanta gente por conseguir que la transexualidad deje de estar mal vista se vea derrumbado por este tipo de organizaciones. 'Hazteoír.org' es una plataforma ultracatólica. Y pensarán ellos: "Si Dios nos hizo así, ¿por qué cambiarlo?". Y yo les digo: "Sí, Dios nos hizo así... Pero también nos hizo libres, libres de poder elegir si queremos ser hombre o mujer, libres de poder gritar con orgullo: ¡Yo soy trans!" y por culpa de estas personas, no podemos".

Debido al revuelo que esto causó, un programa de televisión llamado 'el Intermedio' lanzó a la calle otro autobús parodiando al de 'Hazteoír', con el mensaje:


'La identidad de género no se elige.
Que no la elijan otros por ti.'

En ese mismo programa entrevistaron a personas trans. Una de ellas dijo que, para renovar el DNI tras la operación, tuvo que desnudarse. ¡Desnudarse! ¿¡Qué clase de estupidez es esa!? ¡Esto es una vergüenza! Ya seas cristiano, ateo o cualquier otra cosa, también eres persona, y como persona eres libre de elegir si erses hombre, mujer, hermafrodita... tienes derecho a ser tratado como persona que eres. A propósito de esto quiero denunciar también la "brillante" idea de obligar a los transexuales a usar el aseo de su sexo de nacimiento. Ya ni podemos elegir dónde hacer nuestras necesidades. ¡Esto ya es el colmo! ¡A la porra la libertad si es que alguna vez existió...! Si así estamos en un país desarrollado, no quiero ni imaginarme la situación en uno subdesarrollado. Fuimos, somos y desafortunadamente seremos esclavos del machismo, de la xenofobia y del rechazo a la transexualidad y la homosexualidad.

Nuria Fernández Roca, colaboradora del grupo Aequitas25

10 de marzo de 2017

Premios del concurso de cortos "Ni diosas ni muñecas"

El jurado del I Concurso de cortos "Ni diosas ni muñecas", tras la recopilación de votos y la oportuna deliberación, decide otorgar los premios a las siguientes creaciones:

1. Categoría MAYORES DE 16 AÑOS:  
  • Premio “De las que fueron invisibles” 
    Amanda Sánchez y Marina Castaño de 2º Bachillerato F
    Accésit: "Mujeres in(VISIBLES) 
    Victoria Cooper, Carlota Gómez y Candela Fernández-Blasco de 2º Bach F

2. Categoría MENORES DE 16 AÑOS:
  • Premio: Mujeres corto.
    Lucía González Vicente (4ºESO B), Rocío Miranda Pérez (4ºESO C ) y Julia Valero Hernández (4ºESO C)

    Accésit: Mujeres invisibles: 
    Estrella Rivero Casado y Andrea Hernández Silva (1º ESO A)
Todos los miembros del jurado, elegidos por ser miembros colaboradores activos del grupo Aequitas25 y constituido por don Pedro Gil de la Haza, profesor de Cultura Audiovisual; doña Carmen Candelas Gutiérrez, profesora de Dibujo y Arte; doña Susana Hérnández González, profesora de Filosofía y Ética ; y  don Hipólito Rodríguez Silva, profesor de Lengua Española y Latín,  coinciden en destacar y alabar la participación, la calidad de las producciones y la sensibilidad mostrada sobre el tema propuesto.
El acto de entrega de premios se realizará el viernes 31 de marzo las 11,30 en el SUM. Se ruega la asistencia de todos los concursantes y personas interesadas. Gracias a la colaboración del AMPA "Río Pudio", todos los participantes recibirán un detalle. Además, esta asociación subvenciona los dos accésit concedidos.

En Mairena del Aljarafe, a 10 de marzo de 2017.

Presentamos aquí los vídeos premiados. Podéis ver todos los cortos participantes aquí,  en el canal You Tube del IES Juan de Mairena.

8 de marzo de 2017

Música y feminismo en el 8M


Manifiesto Dia de la Mujer

Cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, fecha en la que se recuerda la lucha por una verdadera y efectiva igualdad, tanto profesional como personal, de hombres y mujeres. Parece que sólo nos molestamos en reivindicar el papel de la mujer en la sociedad una vez al año, y no debería ser así. Necesitamos hacerlo cada uno de los días que pasan porque necesitamos a las mujeres en esta sociedad tanto como a los hombres, porque somos iguales, ni más ni menos. Necesitamos feminismo en el día a día. 
Necesitamos feminismo porque han sido asesinadas 21 mujeres en lo que llevamos de año. Solo en España. Y van dos meses y ocho días.
Necesitamos feminismo porque feminismo es romper el techo de cristal que nos impide progresar.
Necesitamos feminismo porque estamos luchando solas y esto no es la lucha de las mujeres sino la lucha de las personas.
Necesitamos feminismo porque la Historia nos ha silenciado y ya está bien.
Necesitamos feminismo porque feminismo es la liberación de la mujer para conseguir la igualdad, no para conseguir la superioridad.
Necesitamos feminismo porque el feminismo también es indispensable para nosotros, para los hombres.  
Necesitamos feminismo porque tenemos que  avanzar, no retroceder. 
Necesitamos feminismo porque somos muchos los hombres que lo somos y lo decimos alto y claro. Pero tenemos que hacerlo todos. 
Necesitamos feminismo porque estamos cansadas de que todavía haya que explicar que feminismo no es lo contrario de machismo 
Necesitamos feminismo porque seguimos sin poder volver solas y seguras a casa.
Necesitamos feminismo porque estamos hartas de que la palabra de la mujer valga la mitad.
Necesitamos feminismo porque necesitamos la igualdad y la justicia.
Necesitamos feminismo porque nos están asesinando. 
El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente. Pero es que además, la excelencia en nuestra sociedad no se consigue con un SÓLO acto como el de hoy; tiene que convertirse en un HÁBITO y para conseguir que esta sea excelente y avance, debemos adoptar el feminismo como hábito en nuestro día a día.

Necesitamos feminismo porque basta ya: NI UNA MÁS NI UNA MENOS

Andrea Figueroa y Óscar García, colaboradores del grupo Aequitas25

5 de marzo de 2017

"SIEMPRE FUERTE", ¿UNA LECCIÓN DE VIDA?


Pablo Ráez, un joven malagueño que se ha convertido
en todo un ejemplo para la sociedad.

Hace algo más de una semana nos dejó Pablo Ráez, a los 20 años de edad. Todo el mundo conoce a Pablo por su gran espíritu de superación y por su apoyo a las donaciones de médula, y quienes no lo conocían lo han hecho a lo largo de esta semana.

Pero, ¿quién es Pablo Ráez y por qué ha mostrado esa envidiable actitud ante tal atolladero? Lo cierto es que antes de ser diagnosticado de leucemia a los 18 llevaba una vida como cualquier otro adolescente más, y era además un gran deportista que seguía unos excelentes hábitos. Esta enfermedad, la cual logró superar en primera instancia gracias a un trasplante de médula de su padre, se le diagnosticó a raíz de una lesión de rodilla, mientras se sometía al preoperatorio. Una vez recuperado emigró a Londres a trabajar y también conoció a su pareja. Tras volver de Londres se sometió a una nueva operación de rodilla y, de nuevo, fue diagnosticado de leucemia. Había vuelto a reproducirse. Después de unos meses de espera, logró encontrar a una donante americana y volvió a ser intervenido. Esta no fue tan eficaz como se esperaba y, por desgracia, falleció.

A pesar de todo, él nunca perdió la esperanza ni su buen humor ante tal aterradora enfermedad. Pablo decidió luchar contra la causa en las redes sociales, relatando día a día cómo se sentía y donde logró miles de seguidores. Todo ello por no hablar de su apoyo a las donaciones de médula. Debido a sus constantes mensajes consiguió que estas aumentaran de forma monumental. Por ejemplo, en su ciudad natal se incrementaron un 1000%.

“Siempre fuerte”, este era el lema de Pablo frente a su lucha y con el que además despedía sus emotivos vídeos. Vídeos en los cuales nos daba continuas lecciones de vida y numerosos mensajes de positivismo. Era realmente impresionante observar esa extraordinaria sonrisa en aquel chico que, sin duda, no vivía un buen momento en su vida. “La vida es maravillosa”, o “Hay que ser más feliz”, decía. Y quizás razón no le falte.

Lo que realmente me cautivó fue su último mensaje en las redes sociales antes de abandonar este mundo:
Último mensaje de Pablo Ráez en las redes sociales.

Desde luego, toda una lección de vida. Es tremendamente triste que una persona tenga que llegar a una tesitura similar a la que ha vivido Pablo para darse cuenta de lo que realmente importa y abandonar con ello los pensamientos innecesarios y negativos, que provocan que uno se atormente y no se percate de lo verdaderamente esencial: las pequeñas cosas, aquellas que, a pesar de ser las que en realidad nos llenan a lo largo de la vida, apartamos a un segundo plano. Una reflexión de un chico que tenía toda la vida por delante que provoca que uno se pare a pensar en si realmente le da a la vida el valor que merece. Como decía Pablo, “Demos la mejor versión de nosotros mismos” y dejemos de preocuparnos por asuntos que nos hacen perder algo que a menudo usamos de manera incorrecta y que además no apreciamos, el tiempo.

Confío en que consideremos el gran tesoro que nos ha dejado este joven y apliquemos dicha enseñanza a nuestra vida cotidiana: “Siempre fuerte”.
Muchas gracias por todo y descansa en paz, Pablo.


José Mª Gutiérrez-Ravé Estrada, colaborador de Aequitas25

4 de marzo de 2017

Pasapalabras de Mujeres Científicas

Clara Grima es doctora en Matemáticas y profesora titular del área de Matemática Aplicada de La Universidad de Sevilla. Compagina su labor docente e investigadora con la divulgación de Matemáticas en varios medios digitales. Aunque no la conocemos personalmente (sí nuestro jefe y colega José María Vázquez de la Torre) sabemos por las redes - que son ventanas indiscretas - que es una apasionada de lo que hace. Loca cuerda como don Quijote y como una servidora, disfruta con el número Pi como yo con una Égloga de Garcilaso. Y compartimos algo común: la lucha por visibilizar a las mujeres, las del pasado y también las del presente. Ha tenido la generosidad de compartir con nosotras y nosotros este juego, un pasapalabras donde aprenderemos jugando el nombre de mujeres y logros de científicas. No habría sido posible sin que José María nos la acercara. Gracias a ambos. Pero sobre todo a ti, Clara, por la labor inmensa y necesaria que haces.
Y vosotros y vosotras... ¿qué tal si descubrís lo que sabéis con este juego? Si los resultados son penosos, no cabe el desaliento. Se puede repetir. Es lo que pasa con los buenos platos...