16 de octubre de 2017

"Me aburro leyendo a mujeres..."


Hay muchos hombres buenos que no leen a mujeres. Sin maldad. Ni ven películas dirigidas por ellas. Sin la más mínima maldad. Son excelentes hombres buenos. Y llevan ya tantos años acostumbrados a palabras masculinas, horizontes masculinos, universos masculinos que no nos/las entienden. Años y siglos de mirar las mismas cosas por los mismos resquicios provocan miles, millones de buenos, excelentes hombres buenos. Sin maldad.
Gema Conde, poeta,  me escucha. Escribe esto y me lo regala. Por supuesto, con maldad. Y yo, con cierto pudor y con infinita bondad - ¡quién lo duda!- lo comparto con ustedes como un regalo especial en este "Día de las Escritoras".

Por Gema Conde, poeta

10 de octubre de 2017

11 de octubre: Día Internacional de la Niña



El 19 de Diciembre de 2011 se aprobó la Resolución 66/170 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la cual se proclamaba el 11 de Octubre como el Día Internacional de la Niña para reconocer los derechos de millones de niñas en el mundo. En ella se denuncia la idea de que por el simple hecho de haber nacido como mujeres, estas no tienen los mismos privilegios que los varones.
Actualmente, vivimos en una sociedad en la cual todos no tenemos las mismas ventajas desde que nacemos por diversas razones como nuestra nacionalidad, país de origen, etnia, escala social de nuestra familia etc. Y entre esta larga lista de motivos se incluye uno de los más impactantes y crueles: haber nacido con el sexo femenino. Por ello, a las niñas no se les ha dado la posibilidad de poder hacer las mismas cosas que a los niños, que han tenido el "privilegio" de poder recibir una educación. En naciones africanas y asiáticas, a las niñas no se les tiene permitido ser escolarizadas y ni siquiera se les da la posibilidad de que aprendan a leer o escribir, con el objeto de que continúen llevando una vida como las que sus madres y abuelas han vivido, ya sea por motivos ideológicos o religiosos. En muchos países de Asia, África o América, las menores de 15 años son obligadas a contraer el matrimonio con hombres con una gran diferencia de edad, siendo obligadas a dejar de ser niñas y a vivir una vida de abusos y maltratos por parte de su cónyuge. Según estudios de Save the Children, se calcula que para finales de esta década, 142 millones de niñas en el mundo serán forzadas a casarse. Además de lo anteriormente mencionado, también son empujadas para ser tratadas como esclavas sexuales; así 1,6 millones de niñas de entre 15 y 19 años son violadas y tienen que sufrir un un embarazo prematuro. Como dato impresionante, la maternidad infantil es la segunda causa principal de la muerte de adolescentes en países tercermundistas debido a problemas durante el parto y cada año 2,6 millones de niñas dan a luz a una temprana edad.
Vivimos en un mundo donde las mujeres son maltratadas desde su nacimiento; son maltratadas por ser lo que son, mujeres. Luchemos para conseguir erradicar esa lacra social y alcanzar la igualdad real en todos los países del mundo, empezando porque cada niña viva su vida como lo que es, una niña.


Luis Gutiérrez-Ravé Estrada, colaborador del grupo Aequitas25

9 de octubre de 2017

El Despatarre

Está ahí, puedes verlo y no darte cuenta; incluso peor, ser consciente y no hacer nada al respecto. Un tema del que pocos hablan y la mayoría prefiere la incomodidad a intentar ponerle fin. Todo se resume a una simple pregunta. ¿Nunca has tenido la sensación de ir apretujad@, en un transporte público, porque la persona de al lado tenía las piernas demasiado abiertas?

Me imagino a las chicas, después de haber leído esta pregunta: “Si, muchísimas veces” o “A mí nunca pero sí que lo he visto”. Por otra parte me imagino a los chicos, “Nunca me pasó” o “Si me paso, tampoco me molestó”. Bien, en lo primero que deberíamos pararnos a pensar es, ¿Por qué?, ¿Por qué lo evitamos, lo ignoramos, y lo permitimos? Hablamos de educación, dejar de pensar un momento en nosotros mismos y mirar a nuestro alrededor.

De pequeña, siempre me enseñaron que “hay que ser una señorita”, siempre ser la más correcta y formal; sin embargo, nunca escuché a alguien decirle a un chico “tienes que ser un señorito”. Hablando con mi madre sobre este asunto, le hice la misma pregunta que os hice anteriormente, y su respuesta fue: “Bueno, es normal que se sienten así, porque si cruzan las piernas pueden hacerse daño en sus partes”. Con esto me gustaría destacar lo importante que es la educación igualitaria. El calor y la incomodidad de llevar las piernas cruzadas es igual para todos; no obstante a las chicas nos enseñan que eso es lo correcto, por educación, dejando que ellos puedan hacer lo que les plazca.

A esta forma de ir sentado se la conoce como Manspreading en inglés (el despatarre para nosotros). Este hecho tan normalizado, no es más que otro reflejo machista de la sociedad en la que vivimos pues, sin darnos cuenta, o en el peor de los casos, dándonos cuenta, nos da igual permitirlo.

Después de ser totalmente consciente de todo esto, no permitiré (por lo menos yo), que alguien se adueñe de mi espacio vital y, a vosotros, chicos, simplemente por respeto, os digo que estaría bien que empezarais a pensar en la persona que tenéis al lado.

Paula Pérez Riquelme, colaboradora del grupo Aequitas25

7 de octubre de 2017

Tenemos que hablar

Tenemos que hablar.

No, no es una ruptura. O puede que sí. Quizás no. Al menos, no del tipo que se suele relacionar con la famosa frase. Y sí, me refiero a la cuestión catalana, tema estrella de conversación y en los medios de comunicación desde hace, en mi opinión, demasiado tiempo.

No es un tema particularmente divertido, pero hay momentos en los que hace falta reír para no llorar. Porque el hecho de que unos políticos, oficio caracterizado por la palabra ya en tiempos de Sócrates, se escondan detrás del pueblo y las fuerzas de seguridad es una vergüenza y es inadmisible.

Si algo intentan enseñar en las escuelas (en las de ahora, pues las de antes deferían un poco al respecto) es que liarse a puñetazo limpio no conduce a nada. La violencia solo genera violencia, en un bucle, interminable. Sin embargo, entre todos los animales, el ser humano es el único que ha desarrollado un lenguaje lo suficientemente complejo como para solucionar los conflictos sin llegar a las manos.

Aprovechémoslo.



Hablemos (o Parlem, en catalán). Eso mismo defendía una manifestación convocada ayer, 7 de octubre delante de los ayuntamientos de toda España. Todas vestidas de blanco, sin banderas, armadas solo con manos pintadas de blanco y carteles de “hablemos, parlem”, desde docenas hasta miles de personas, dependiendo del municipio, y de gran diversidad de ideologías abogaban por el diálogo, al grito de “¡menos banderas y más hablar!”.

No representaban a nadie, ni nadie las representaba. Partidos políticos y sindicatos estaban intencionadamente excluidos de esta reunión. Gente corriente convocada por gente corriente a través de redes sociales. Ni colores, ni banderas. Estaba claro. Sin embargo, al menos en Sevilla, acabaron mostrándose las banderas. No se sabe muy bien quién los convocó, aunque, tanto los de una posición como otra, aparecieron en el Ayuntamiento.

Personalmente, como persona de blanco, me dejó muy mal sabor de boca. Muchos de sus cánticos se asemejaban a los nuestros, no defendíamos actuaciones tan diferentes. Pese a que fue un “enfrentamiento” pacífico, no era lo que habíamos venido a hacer. Intentamos hablar con ellos para que dejaran las banderas, al menos por un día, y se unieran a nosotros, pero los resultados fueron bastante lamentables. Lo que más me preocupa es que si un lado neutral, si bien no profesional, falló al intentar convencer a un pequeño grupo de personas de tan solo bajar las banderas, se presentan “muy negras” las negociaciones entre políticos.

Aun así, no nos podemos permitir el lujo de encontrar otra solución, pues, aunque a primera vista pueda parecer excesivo, esto podría conducirnos a otra guerra civil. Es seguramente una exageración y sinceramente, por el bien de todos, espero que lo sea. No somos iguales, nunca lo hemos sido, ni espero que jamás lo seamos. Ahora más que nunca debemos dialogar, abrir la mente a otros pensamientos e ideologías y permanecer optimistas frente a una adversidad que habíamos subestimado.

Judit Fernández Roca, colaboradora del grupo Aequitas 25


5 de octubre de 2017

Mujeres junto a mujeres

"La unión hace la fuerza."

Cuando camino sola por Sevilla dándole vueltas al último libro que me he leído, a un comentario de un profesor, a la riña que me va a dar mi madre porque se me ha olvidado hacer la cama... a menudo me cruzo con personas que, como yo, acuden a la ciudad por un poco de aire fresco (vaya ironía), o a hacer unas compras, o lo que sea. A menudo, esas personas son mujeres.

Desde hace un tiempo, y, si soy sincera, no sé por qué, cuando veo a una mujer se me pasa por la mente una frase: "cuando luchas, también lo haces por ella". Este hecho me frustra, porque me gusta entender las causas de mis acciones, pero a la vez hace que aparezca en mí una sensación extraña, como una gran responsabilidad; no de las que te ahogan, sino de las que te hacen sentirte importante.

A lo largo de nuestra vida, a las mujeres se nos enseña que la mayoría de las demás mujeres son enemigas. Desde que somos pequeñas y a medida que vamos creciendo, nos enseñan a tener envidia porque otras reciben más atención, rechazo hacia las que se comportan de forma diferente a nosotras. Hay algunas que generan una gran desaprobación hacia las mujeres que cumplen el rol de género de mujer impuesto por la sociedad (se maquilla, le gusta el rosa, es cursi a más no poder); pero también existe lo contrario: mujeres que repudian a chicas que visten "como machos" o "no se cuidan porque no van maquilladas".

La Historia nos ha enseñado que si la unión hace la fuerza, divide y vencerás.
Nuestra sociedad patriarcal ha jugado bien sus cartas para conseguir que las mujeres no nos hayamos podido mover antes: ha dividido a las mujeres. Nos han dividido.
Tú, mujer que lees esto, has criticado e incluso insultado alguna vez en nuestra vida a otra mujer por su físico, sus gustos, decisiones, forma de expresarse, al igual que yo. Hemos juzgado sin pensar en si lo hacíamos por nosotras mismas y desde nuestra visión del mundo, o influenciadas por la sociedad.

La sororidad consiste en un sentimiento de unión y alianza entre mujeres. En una situación de machismo, tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestras compañeras, sea escuchándolas, defendiéndolas o dándoles voz. La sororidad hace que cuando te proclames feminista, seas consciente de que vas a luchar por los derechos de tu madre, tu tía, tu mejor amiga, tu maestra de Lengua. Pero también por los de esa mujer que tiene un cargo político importante (aunque no opinéis igual);`por esa autora que tuvo que usar un seudónimo con nombre de hombre para poder publicar su libro (para que no ocurra de nuevo); esa chica que no conoces y que acaba de decirle a sus padres que es una chica y no un chico, que la traten en femenino (porque tiene el derecho de ser ella misma); esa niña que corre tirando del brazo a su hermano para que se asome junto a ella a un escaparate a ver un juguete (porque ella debería crecer sin comentarios sobre con qué o con quién jugar).

Y también luchas por ti, por supuesto.

Con esto no quiero decir que a partir de ahora tengamos que estar de acuerdo con absolutamente todo lo que diga la chica que tienes al lado, pero sí hay que saber que existe una base que trata sobre el respeto de las diferencias de opinión pero siempre partiendo de la idea de que todas las mujeres somos válidas.

Conchi Tabares Fernández, colaboradora del grupo Aequitas25



25 de septiembre de 2017

Aclarando conceptos

¿Qué es el feminismo? Dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul...

No, no somos poetas del siglo XIX, somos dos chicas que pretenden aclarar de una vez por todas términos que hoy día se utilizan libremente en la mayoría de los casos sin ser conscientes del significado.

La lucha feminista tiene como objetivo la LIBERACIÓN de la mujer de la presión social que lleva sobre sus hombros, lo que da como resultado la IGUALDAD entre hombres y mujeres. Para ello, debemos reivindicar los derechos que a lo largo de la historia la sociedad patriarcal nos ha prohibido por nuestro género. El término no podría ser más simple e intuitivo de entender, pero, viviendo en este tipo de sociedad, es normal que aparezcan malentendidos o se quieran crear nuevos términos con tal de no usar la palabra feminismo.

El feminismo molesta, estorba, sobra porque interrumpe y rompe esquemas. Una y otra vez. Hay que apartarlo porque no beneficia a los de arriba, y es entonces cuando aparecen términos tipo “antimachismo”.

Además, el feminismo es peligroso. Los movimientos nuevos crean rechazo por el simple hecho de ser nuevos, pero a veces también crean curiosidad. Al Estado le cuesta mucho que los ciudadanos perdamos la curiosidad y las ganas; por lo tanto el hecho de que una persona (especialmente una mujer) se informe y acabe uniéndose al movimiento, puede significar la diferencia entre seguir con el control o que éste se tambalee. Debido a este miedo, a menudo aparecen términos para desacreditar a las feministas que exponen sus ideas de una forma poco apetecible para la sociedad, como es el caso del “hembrismo”.

Actualmente se utiliza con frecuencia el término ''hembrismo'' como una analogía al machismo, es decir, la superioridad/odio de la mujer frente al hombre. Nada más lejos de la realidad, EL “HEMBRISMO” NO EXISTE. Como Conchi tuvo que aclarar en una clase, el hembrismo no existe básicamente porque no hay un sistema que lo sustente .El machismo surge en una sociedad patriarcal y misógina que infravalora a la mujer en todos los aspectos, sean culturales, científicos, económicos...

Sólo podemos hablar de opresión real cuando un sistema apoya esta opresión. Para que comprendáis mejor lo que exponemos, vamos a añadir otro ejemplo: el “racismo inverso” no existe. No porque no haya personas racializadas que odien a otras personas blancas, sino porque este odio no ha causado una serie de actitudes, practicas sociales y creencias que justifiquen o promuevan el mantenimiento de conductas contra las personas blancas.
Esto sí lo han producido el racismo y el machismo.

Por ello podemos afirmar rotundamente que el hembrismo no es más que una invención de esta sociedad misógina que pretende ensuciar el nombre del feminismo.

¿Cuál será el próximo término que se utilice para desacreditarnos?

Conchi Tabares Fernández y Blanca García Macías,colaboradoras de Aequitas25 

27 de agosto de 2017

No tinc por

Claro que tengo miedo. Y no decirlo es simplemente intentar alejar el terror que nos inspira lo que  ha pasado en Barcelona hace apenas una semana. Tengo miedo porque ser víctima de un atentado da mucho miedo. Es absurdo, cruel, irracional. No tiene sentido, paraliza la mente y arden los sentimientos. 
Tengo miedo porque Barcelona está más cerca que París y que Manchester y que Ankara y que Beirut y que Garissa y que… Sí, es extremadamente egoísta; pero siempre nos han dolido más nuestros dolores y lloramos más a nuestros muertos. 
Y tengo miedo porque en Barcelona han atentado no solo contra España, ni siquiera contra Europa, sino contra todo lo que entendemos parte esencial de nuestra forma de vivir: pasear sin miedo ni diferencia; respirar el aire sin taparse; tocar y escuchar música; gritar, hablar, manifestarse, reír, bailar; darse la mano, besarse, tocarse …
Y también tengo miedo por lo malo que sale de aquí, a pesar de la valentía y la solidaridad mostradas por la mayoría. De que se desaten, como se están desatando, la xenofobia, el rechazo al refugiado, el insulto al extraño.
Pero lo que más miedo me da es mirar la cara de los asesinos y ver la cara de los que podrían ser mis alumnos, mis propios hijos, o los hijos de mis amigos, o el novio de mi hija (si la tuviera). Leo la carta de la trabajadora social que conocía muy de cerca a algunos de ellos y siento su dolor como si fuera mío. Cómo entender que un chaval normal, más que normal, se transforme en un monstruo. Da mucho miedo.
Pero los sentimientos como el miedo hay que aceptarlos… y superarlos. Necesitamos solidaridad, diálogo, hacer preguntas y exigir respuestas, buscar las causas hondas y no conformarnos. Necesitamos sorber las lágrimas, mirar a la persona de al lado y ver siempre a una persona, por encima de su sexo, de su religión, de su color. Necesitamos más que nunca luchar por la paz y la igualdad.
Y por supuesto tenemos un deber moral con las 16 víctimas mortales de este atentado, víctimas de tres continentes y de 10 nacionalidades. Y con las decenas de heridos de más de 30 países. Y con las 10328 víctimas del yihadismo en 2017 en el mundo.

Por todo esto es más necesario que nunca gritar:

NO TINC POR
NO TENGO MIEDO
I’M NOT AFRAID
NON HO PAURA
JE N’AI PAS PEUR
NÃO TENHO MEDO
ICH HABE KEINE ANGST
..............................

26 de julio de 2017

Entrevista a Irene Gean, piloto comercial






Manuel Macías, colaborador puntual del grupo Aequitas25, ha trabajado mucho y bien  para ofrecernos este trabajo. Sueña con ser piloto y ha conseguido entrevistar a Irene Gein, una mujer que lo tenía muy claro y que ha conseguido ser piloto, una profesión que hasta hace no mucho era fundamentalmente masculina y en la que progresivamente las mujeres están entrando con fuerza, pasión y mucha profesionalidad. 
Gracias a Manuel Macías por este trabajo ;y sobre todo a Irene Gean, por su generosidad al compartir con nosotras y nosotros sus experiencias, opiniones y buen hacer .

25 de junio de 2017

Eugenia

¿Qué eres tú, Eugenia, si te quitas el traje de madre, hija, abuela, profesora  perfecta? ¿Cuántos papeles más sabes desempeñar sin que se te altere el ánimo más de lo socialmente consentido? A veces sientes, como sentimos muchas, que somos la vida de los otros y que queda poco cuando nos quitamos esas obligaciones que nos cubren sin saber ni siquiera cómo hemos llegado a asumirlas. Pero yo sé de ti lo que veo y sobre todo lo que siento.
Sé que eres fuerte y que soportas mucho más de lo que muchas personas juntas podrían. Veo que eres hermosa porque la risa abierta que tienes es capaz de iluminar túneles . Sé que eres poderosa porque tu voz grave transmite más poderío que quien tiene cargos y medallas. Sé que eres sensible. No hace falta que digas. Sólo tienes que mirar. Sé también que eres sabia. Solo quien sabe hacer fácil lo más difícil es realmente sabio. Sé que eres humilde porque has querido aprender cuando mucha gente se vence.
Y siento que hemos estado mucho más cerca de lo que dicen las palabras. Que me ha merecido la pena un camino tan largo para llegar aquí y conocer y querer a gente como tú. Que nos hemos dicho mucho incluso cuando hemos dejado de decir. Y siento que me gusta mucho abrazarte y me va a costar dejar de hacerlo. Y siento también unos deseos enormes de haber sido, en un mundo imposible, tu alumna. Y en una nueva vida, quién sabe, compañeras médicas, tu segunda pasión, mi vocación tardía.
Hace poco me dijiste que te costaba irte. Más le va a costar a la gente del Juande. Hace falta gente de altura moral y de corazón tan grande como tú. Y llevamos un tiempo despidiendo a mujeres admirables que dejan demasiado hueco .

Así que… ¿quién eres? Lo tengo claro. Una mujer real. Una persona grande. Quién supiera o pudiera ser como tú.

23 de junio de 2017

A quienes se van, a quienes se quedan

Os vais. Muchas Demasiados. Parece que nos quedamos sin gente, vacíos de mentes pensantes, de corazones con espadas, de palabras que no se rinden. Parece que os vais a otro hemisferio. Pero es solo eso, una sensación. Habéis escrito sobre machismo, desigualdad, derechos humanos, infancia, sexualidad... Habéis gritado desde aquí. Habéis escrito desde el corazón, con rabia, con ironía, con tristeza, con sabiduría. Habéis ayudado a concienciar. Habéis disfrutado del placer de la escritura. Y todo eso queda. Así que no os vais totalmente. Pero necesitamos que os vayáis porque el mundo necesita gente como vosotros y vosotras, que se crea todo esto de la igualdad y que siga luchando. Tal vez sí os vais a otro hemisferio como han hecho quienes se fueron antes que vosotros y vosotras. Ese hemisferio nuevo puede ser realmente nuevo. Hacedlo posible.
Os quedáis. Somos poquitas personas... Pero sois grandes y tenéis fuerzas y ganas. Os necesitamos. Esto no funciona sin vuestra energía, sin la pasión que solo se tiene así a vuestra edad. Hay muchas palabras por decir, muchas denuncias que hacer, muchas cosas buenas que celebrar, muchas cadenas que romper. Y sabemos que podemos contar con vosotras, Lucía, Paula, Conchi, Nuria, Claudia Aquilar, Andrea Márquez. Y contigo, Luis.
Gracias a quienes ya se fueron pero se han quedado: Clara, Cristina, Eva, Julia, Mady, Marina, Paula y Vicky.
Gracias y mucha suerte a quienes os os vais (pero poco) y habéis dado tanto este año o incluso estos dos años: Adela, Andrea alias Figue, Andrea Caravaca, Claudia Pérez, Daniel, Fernando, Gonzalo, José María, Judit, Luna, María, Marta, Óscar, Pablo, Pastor, Santi, Sara.
Y gracias, de nuevo, a quienes os quedáis.
De todo corazón.

5 de junio de 2017

El deseo por la belleza física: La peor droga



El deseo por la belleza física podría ser considerado actualmente como una de las peores drogas que jamás ha existido; y como toda droga, cada vez se da en gente más joven, y en muchos no porque las propias niñas lo deseen. Los intentos de algunas madres de tener unas pequeñas barbies como hijas solo perjudica a las niñas.
 Entre los atributos buscados están el pelo largo y rubio, los dientes blancos (lo cual lo consiguen lavando los dientes de las niñas con lejía), pestañas largas (les ponen pestañas falsas), piel bronceada artificialmente y ojos claros. Básicamente, es una vuelta al neoplatonismo del siglo XVI, con la diferencia de que en el siglo XVI, la piel tenía que ser blanca.
  Una de las formas de incitar a buscar la belleza perfecta en niñas son los concursos de belleza infantiles, que se han vuelto un fenómeno cada vez más popular en las últimas décadas, hasta llegar a mover casi 5.000 millones de dólares cada año. 

En esta entrada voy a presentar 4 casos en que la cosa ha ido demasiado lejos:

1.Miss Tanguita: Es un concurso de belleza infantil estrenado hace 2 años en Barbosa, Colombia. Las concursantes eran obligadas a desfilar en ropa interior en una pasarela pública llena de personas adultas, entre las que se podrían encontrar incluso pedófilos. Rápidamente, el concurso recibió una oleada de críticas en redes sociales. Es una auténtica locura hacer desfilar a niñas de entre 6 y 10 años al aire libre delante de un montón de desconocidos. Se cree que niñas de esa edad no tienen conciencia de la verdadera situación, pero algunas de esas niñas pueden sufrir daños psicológicos al verse tan expuestas ante tal cantidad de gente extraña. Las madres, inconscientes de esto, las obligan a forzar una sonrisa y andar por la pasarela. Simplemente inaceptable.

2.Toddlers & Tiaras:  Conocido también como 'Princesitas', es un reality show estadounidense realizado entre 2009 y 2013, en el que 3 o 4 niñas iban de concurso en concurso. Si este programa ya debe haber sido criticado a lo largo de su duración, hubo un episodio en especial que fue fuertemente rechazado, ya que disfrazaron a una niña de 3 años de Julia Roberts en la película 'Pretty Woman'. Cabe resaltar que Roberts hacía el papel de una prostituta, y una niña de tan solo 3 años la estaba imitando.
 

3.Sarah Bush y su hija: Hace 5 años se desató la polémica cuando se conoció que Sarah Bush, mundialmente conocida como la barbie humana, le regaló a su hija de 7 años un cupón para un aumento de pechos. Cuando se enteró de que era ilegal, tuvo que obligar a la niña a esperar a tener 16. Pero al parecer no aprendió la lección, porque un tiempo después le regaló a la niña un vale por 7.000 dólares para hacerse los arreglos con el bisturí que ella quisiera. Será que la mujer no tuvo una mala experiencia con las cirujías, porque otra razón para querer hacerle pasar a su hija por lo mismo no se me ocurre.

 
4.Britney Campbell: Es una niña de 8 años cuya madre la obligaba a someterse cada 3 meses a una terapia de botox en toda la cara. Esto desató una fuerte lluvia de criticas y denuncias sobre la madre, que aún sigue yendo a juicios por el caso, pero ella no parece para nada arrepentida, pues cuando le preguntaron por qué lo hacía, ella respondió que pensaba que todas las madres deberían hacerlo. Espero que ninguna madre siga ese consejo, porque si no, me apiado de esas pobres niñas.



Tristemente, estos no son los únicos casos que se dan o han dado. Es muy injusto que esas niñas tengan que soportar a sus madres y se vean obligadas a someterse a terapias o a participar en unos concursos tan horribles. Y no solo se da en países desarrollados; también en países subdesarrollados tienen sus propias torturas para conseguir una belleza idealizada.
 
Por muy beneficioso que sea para los que mueven los hilos de este mundo, esto debe parar. Estamos provocando la aparición de enfermedades como la anorexia, que se deben sola y únicamente a la presión que sufren muchas adolescentes por estar extremadamente delgadas; además de incitar a hacer bullying a aquel o aquella que no cumpla el modelo actual de belleza.
Porque el deseo de belleza física no es más que otra droga, debemos hacer que pare.

Nuria Fernández Roca, colaboradora de Aequitas25